Hoy a las 17 quedará inaugurado un espacio ubicado en Lavalle 1815, destinado a brindar refugio a personas con problemas de adicciones, más una capilla.
El proyecto no contó con financiamiento externo: fue sostenido completamente con recursos propios del comerciante, quien incluso vendió una propiedad en las sierras para hacerlo posible.
Tras 54 años de trabajo en el rubro de las baterías, Giovannini eligió transformar su historia personal en una acción concreta de ayuda: “¿Por qué hago tanto por los pobres? Porque cuando fui niño sufrí hambre”, resumió, dejando en claro el motor de una iniciativa que busca ofrecer una oportunidad a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad extrema.
La inauguración se dará en un contexto especial: en el Jueves Santo, el obispo Adolfo Uriona participará de la ceremonia con el tradicional lavado de pies, un gesto cargado de simbolismo.