Fue entre las 17 y las 21 de ayer que autores ignorados aprovecharon la ausencia del hombre y forzaron un portón del predio que se emplaza a la altura del kilómetro 72 para ingresar hasta la vivienda.
Allí ganaron el interior y revolvieron distintos ambientes, hasta retirarse con al menos dos computadoras portátiles y una suma de dinero aún no precisada.

