El conmocionante hecho se registró cerca de la medianoche del jueves en la localidad de Olaeta, ubicada a 48 kilómetros de la ciudad de Río Cuarto.
Jorge Alberto Ceballos, de 68 años, murió en los primeros minutos de ayer cuando era trasladado al Hospital San Antonio de Padua.
Una hija, de 13 años, de Vanesa de los Ángeles Calderón, de 31 años, logró escapar cuando Ceballos golpeaba a su pareja y a su hijastra de 16 años.
La adolescente se llegó hasta el puesto de la Policía Caminera para denunciar que su madre estaba siendo atacada por el padrastro y amenazaba de muerte a su hermana de 16, en su domicilio.
De inmediato, dos policías se trasladaron hasta el inmueble ubicado en la zona de quintas, en el norte de Olaeta, y encontraron al acusado apuntando con un arma a Calderón y a su hijastra.
Desde la jefatura de la Unidad Departamental Juárez Celman se indicó que, al llegar al lugar, los policías le dieron la voz de alto a Ceballos, quien en ese momento dejó de apuntar a su expareja, dirigió el arma a su cabeza y realizó el disparo para quedar tendido en el piso, inconsciente, aunque todavía estaba con vida.
Los agentes procedieron a retirar a los menores que había en el lugar del hecho y a la mujer, que presentaba un fuerte golpe en el rostro.
Como el hombre se encontraba todavía con signo vitales, los policías dieron aviso al médico Gastón Bravo que iban a llevar al herido de bala hasta el dispensario de la localidad.
Ceballos fue trasladado en el móvil policial hasta el centro médico y, ante la gravedad del cuadro, fue derivado en la ambulancia municipal hasta el Hospital San Antonio de Padua de Río Cuarto, aunque murió en el camino, se informó.
En tanto, las dos adolescentes y la madre fueron trasladadas al dispensario de Charras. Esta última registraba un fuerte hematoma en el rostro, a la altura del ojo izquierdo, mientras que las menores se encontraban en estado de shock y con convulsiones.
Otros cinco hermanastros de las jóvenes quedaron contenidos en el puesto de la Policía Caminera.
Antecedente
Ceballos se encontraba con una restricción de acercamiento al hogar y con medidas cautelares producto de denuncias por abuso sexual contra sus hijastras de 13 y 16 años, con fechas del 6 de noviembre del año pasado y del 13 de agosto pasado.
En el lugar se efectuó un cerco perimetral conforme a la ejecución de las pericias criminalísticas, con intervención del fiscal de Instrucción de la ciudad de La Carlota, Daniel Vaudagna.
También intervino un equipo multidisciplinario para asistir a la familia por el grave cuadro que le tocó atravesar en la noche del jueves.
Ese equipo está conformado por una asistente social y una psicóloga.
Tras el aberrante hecho, los vecinos de Olaeta se mostraron conmovidos por el violento episodio, mientras que otros cuestionaron el accionar de la Justicia ante las denuncias anteriores por abuso sexual contra Ceballos.