El girasol logra hasta 30 quintales en el centro y sur provincial
La oleaginosa empieza a cerrar una buena campaña y las proyecciones muestran una producción superior a las 4 millones de toneladas en el país. El NEA se vio afectado por los bajos niveles de precipitaciones
“El girasol está volviendo, poco a poco, a lugares, va cobrando relevancia. En este camino estamos, en la búsqueda de expandir la superficie y el comercio”, explicó el presidente de Asagir (Asociación Argentina de Girasol, que nuclea a toda la cadena productiva de esa oleaginosa), Juan Martín Salas Oyarzún, durante el tradicional remate del primer lote de ese cultivo.
Lo cierto es que en esta campaña el girasol ganó espacios, en parte por la retirada del maíz fruto del temor por la chicharrita, que finalmente quedó en eso, en un temor.
Al cerrar la primera semana de marzo, la cosecha de esta oleaginosa cubrió el 17,6% del área implantada. El progreso intersemanal, en ese momento, fue de 3,8 puntos porcentuales pero con una demora de 21,9 puntos porcentuales con respecto a la media de los últimos cinco años y de 8,7 puntos porcentuales en relación al ciclo previo.
En un reciente informe que el economista cordobés, Jorge Ingaramo realizó en base a los datos de la Bolsa de Cereales porteña para Asagir, destacó que la región NEA quedó excluida del aporte de lluvias, pero se dan por finalizadas las labores con el tercer rinde medio en el ranking histórico de la zona con 19,4 quintales por hectárea.
En el Centro-Norte de Santa Fe (95% cosechado) se obtenían 24,4 quintales y en en el Centro-Norte y Sur de Córdoba se alcanzaban los 26,8 y 29,6 quintales respectivamente. En las zonas Núcleo Norte y Sur las medias eran de 28,5 y 25,7 quintales. “En el Sur había buenas expectativas porque las lluvias llegaron oportunamente para el llenado del grano. Sin embargo, ya había excesos hídricos en el Centro y Oeste bonaerenses, retrasando el proceso de secado y aumentando los riesgos de vuelco por tormentas y la incidencia de Phomopsis”.
“El informe sostenía una producción nacional de 4,1 millones de toneladas que, por supuesto, podría modificarse por las lluvias y tormentas posteriores”, indicó Ingaramo.