Modo vacaciones: la importancia de un buen descanso

Tener espacios de descanso y vacaciones, conexión con la familia y realizar actividades recreativas, es clave para el cuidado de la salud, puesto que el cuerpo y la mente necesitan un buen descanso. La Organización Mundial de la Salud sugiere algunas pautas para propiciar el buen descanso en estas vacaciones

Está comprobado que estar en contextos naturales produce una sensación de quietud y bienestar.

 

Pasaron las fiestas y festejos por el fin de año. La carrera por terminar al 2023 nos zambulló en una vorágine que atora y estresa, en el que no vemos la hora de poder relajarnos y disfrutar de algunos días de vacaciones sin tanto correteo.

Cuando hablamos de descansar no solo hablamos de dormir, que resulta una acción que además de placentera, es una necesidad para nuestro organismo. Un buen descanso significa el poder despejar la cabeza, romper nuestra rutina, el aliviar las situaciones de estrés, entre otras. Muchas veces solemos minimizar la importancia de descansar lo suficiente, sin embargo, existe una fuerte relación entre la cantidad y la calidad de sueño y el estado de salud.

Estar expuesto a altos niveles de estrés, toma de decisiones y tareas urgentes puede conllevar a sentirse agotado, tener problemas de concentración, y dificultad para conciliar el sueño. Darse la oportunidad de una pausa y tener unos días de descanso ayuda a recargar energías, ver las cosas con mayor claridad y disfrutar de otros espacios, siendo las vacaciones ese momento propicio para el buen descanso y una buena manera de aliviar el estrés.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el bienestar integral del ser humano se alcanza siguiendo una dieta equilibrada, haciendo ejercicio físico y, sobre todo, disfrutando de un sueño reparador. La falta de un buen descanso y en cantidad adecuada repercute directamente sobre el bienestar de una persona, es por eso que recomienda dormir al menos unas 7 horas continuas por día. En el caso de los niños, sobre todo en edad escolar, requieren una cantidad mayor, de entre 10 a 12 horas de sueño diario ininterrumpido.

Modo vacaciones: descansar

Las vacaciones son un momento del año que esperamos con ansias. Son esos días, en los que ya sean muchos o pocos, tenemos la libertad de manejar nuestro tiempo a nuestro antojo y disfrutar de actividades placenteras. No necesariamente un viaje debe ser parte de la agenda para esperar ansiosamente esos días de relax. Sin embargo, muchas veces en el afán de aprovecharlas, caemos en un listado infinito de actividades, visitas y eventos a los que queremos acudir o queremos realizar. Esa lista muchas veces termina alejándonos del propósito inicial que era el de relajarnos y descansar. Todos hemos escuchado alguna vez la frase “necesito vacaciones de mis vacaciones”.

Pensar en el tiempo de vacaciones, es también incluir en nuestros planes la posibilidad de descansar correctamente para recuperar esas energías que se drenan a lo largo del año cuando estamos sumidos en nuestra rutina.

Según informa la OMS, cuando descansamos, nuestro cuerpo se recupera y se reinicia. La memoria mejora, el sistema inmune se fortalece, la presión sanguínea baja, la inflamación en el cuerpo se reduce, la concentración y capacidad mental mejora y se recupera la energía. También ayuda a mantener un peso saludable, ya que la parte del cerebro que controla el sueño, también es responsable del metabolismo, por ello, cuando no se duerme lo suficiente, el cuerpo segrega una hormona que incrementa el apetito.

Lograr un buen descanso

En primer lugar, durante estas vacaciones debes considerar al descanso como una prioridad. Muchas veces, si no logramos descansar no es por cuestión de tiempo, sino por falta de prioridades. Proponete descansar y agendalo como uno de los items primeros de tu lista para estas vacaciones.

Dormir. Dormir poco puede afectar tu salud. La OMS recomienda descansar al menos 6 horas diarias. La alimentación y la cantidad de actividad física que se realice en el día son factores que determinan el sueño. La falta de descanso puede producir problemas gástricos, incremento del apetito y desequilibrio en el rendimiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que dormir no es un placer sino una necesidad. Intentar ir a dormir y despertarse todos los días a la misma hora es un buen ejercicio para poner en práctica.

Disminuir el estrés. Suele ser una sugerencia que nos cuesta poner en marcha, sobre todo porque hay situaciones o actividades que nos generan estrés y no podemos reemplazarlas. Frente a aquellas situaciones que nos generen estrés y no podamos evitar, intenta contrarrestarlas con otras que ayuden a despejar tu cabeza. Realizar ejercicio físico es una de las más simples de llevar a cabo. Elegí tu actividad favorita y asegúrate de realizarla al menos, tres veces por semana. No centres tu vida en el trabajo o los estudios, busca cortar con estos realizando otro tipo de actividades. Realizar actividades que te den placer y te permitan desconectarte de tu rutina diaria, entre otras cosas puede ayudar de manera significativa a disminuir tus niveles de estrés y ansiedad.

Desarrollar el hábito de la lectura. Leer mantiene en forma nuestro cerebro y es una actividad ideal para descansar. Es esencial que los libros o revistas que utilice sea de temas significativos e interesantes para vos. Si no tenes el hábito de leer asiduamente, podes comenzar poniéndote una meta fácil de alcanzar, por ejemplo, leer 15 minutos al día. A medida que vayas cumpliendo con soltura ese tiempo, podes dedicarle más minutos.

Estar en contacto con la naturaleza. Está comprobado que estar en contextos naturales, en contacto directo y real con la naturaleza, donde se disfruta de cosas simples como oler una flor, pisar el césped o escuchar el viento, produce una sensación de quietud y bienestar. Apagar los aparatos electrónicos, desconectate de las tecnologías y en su lugar conéctate con la naturaleza, fuente inagotable de energía.

Evitar ingerir alimentos y comidas pesadas, altas en grase y con bajo aporte nutricional, sobre todo los días de temperaturas agobiantes. Tener cuidado con el consumo de café, bebidas alcohólicas y gaseosas con altos niveles de azúcar. Mejor, aumentá la ingesta de agua, jugos naturales, frutas y verduras.

Un buen descanso nos permitirá estar más activos, más concentrados, con más energías para disfrutar completamente del día a día, favoreciendo nuestro desarrollo personal, mejorando las relaciones interpersonales y contribuyendo a nuestra felicidad.

Por Julieta Varroni