Barrio Oncativo: relocalizan a 30 familias por el riesgo de derrumbes
Por el riesgo de derrumbes, relocalizaron a treinta familias que tenían sus casas a pocos metros de las barrancas del río Cuarto y ayer se mudaron a otro sector seguro del mismo barrio. En rigor, se trata de una urbanización integral coordinada por el Ministerio de Hábitat de la Provincia y la Municipalidad, sobre la base de un estudio que alertó sobre el peligro al que quedaban expuestas esas viviendas con las crecientes.
Después de la mudanza, que empezó en horas de la mañana, en la mayoría de las nuevas viviendas se podía advertir el esfuerzo para poner en orden los muebles, electrodomésticos y el resto de las pertenencias que demandaría trabajo hasta la noche.
La mayoría de los relocalizados se mostraban conformes, contentos con su nuevo techo, aunque para algunos el proceso resultó problemático, sobre todo en los casos de familias numerosas o de hogares integrados por más de un grupo familiar.
El operativo de traslado, que demandó un importante trabajo, estuvo a cargo del Ministerio de Hábitat de la Provincia con apoyo del gobierno local.
En este sentido, fuentes de la Municipalidad informaron que la reubicación se enmarca dentro del programa de urbanización de barrios populares, en conjunto con la Provincia. Además, detallaron que se concentraron en las obras de infraestructura: iluminación, cordón cuneta, cloacas, agua potable e instalaciones de electricidad domiciliaria.
La reubicación estuvo dirigida a un total de 30 familias que tenían sus casas muy próximas a la barranca del río Cuarto, ante el peligro de desmoronamiento que detectó un estudio de Recursos Hídricos de la Provincia.
Incluso antes de la crecida de marzo del año pasado aquel relevamiento llegó a la conclusión de que un aumento en el caudal de agua podía comprometer seriamente la estructura de las viviendas, entre otros aspectos.
El rol del Centro Cívico
Por su parte, el director del Centro Cívico, Julián Oberti, comentó ayer que la Provincia participa de lleno en la intervención de barrio Oncativo.
"Por supuesto, estamos trabajando directamente. La gestión la está haciendo la gente del Municipio y nosotros, coordinados por ellos, colaboramos en todo lo que esté a nuestro alcance", indicó Oberti.
"Estamos ayudando con materiales. La jurisdicción en el río propiamente dicho y las obras que se hacen en la ribera son de competencia de la Provincia. Todas las obras de reconstrucción y todo lo que tiene que ver con la infraestructura del sector son competencia de la Provincia. Trabajamos con máquinas y todo coordinado también con la Municipalidad", amplió el funcionario.
Alegría y tristeza
Muchos de los vecinos reubicados manifestaban ayer su alegría por la mudanza, mientras todavía ordenaban sus cosas.
“Estamos muy contentos, muy conformes. Este barrio se empezó el año pasado por las crecientes. Había una cuestión de que ya no era tan seguro estar donde tenía la casa antes”, comentó en este sentido Dylan.
“Llegamos hoy a 10 de la mañana y estamos terminando de acomodar todo. Hoy nos enteramos cuál era la ubicación de la casa, pero estamos con todos los vecinos de antes, son todos conocidos y creo que han respetado las ubicaciones que teníamos antes”, agregó.
Pero el cambio no deja de ser significativo y también hubo familias con sentimientos encontrados con respecto a la reubicación.
“Están contentos mi esposo y mis hijos y me quedo con eso. Están muy bonitas las casas y está bien lo que pensaron. Ya estamos acá y lo están disfrutando mis hijos”, señaló por su parte Laureana.
Sin embargo, se quejó de que “son muy chicas las habitaciones”. “Ayer mi hija tuvo que ir a alquilar para que llevemos la mitad de nuestras cosas, para que podamos entrar todo acá”, precisó.
Cambio de fisonomía
La relocalización de las viviendas ubicadas prácticamente al filo de las barrancas produjo un cambio de fisonomía en el Oncativo.
Mientras las construcciones que se levantaban sobre la zona de peligro fueron derrumbadas, una nueva parte del barrio quedó habitada desde ayer.
De todas las casas sobre la franja señalada como con riesgo de derrumbe, solo una sigue en pie. Es propiedad de un vecino que se negó a ser reubicado con su familia. Sostiene que le prometen un nuevo techo pero no hay allí lugar suficiente para su familia.