Espectáculos Opus Costanera |

Para prestarle La Oreja (de Van Gogh) a bellas y emotivas canciones

Ante un Opus Costanera repleto y en una fría noche otoñal, la popular banda española repasó clásicos y presentó parte de su último disco, el estupendo "Un susurro en la tormenta", con un show lleno de grandes melodías pop-rock que fue ovacionado por el público de la ciudad y la región

El comentario obligado de la noche, “¡¡¡Qué frío que hace!!!”, se olvidó por completo pasadas las 21.30hs. apenas sonó el primer acorde desde el imponente escenario, con luces y sonido excelentes. Es que la buena música hace olvidar la más baja temperatura y La Oreja de Van Gogh, sabe bastante de eso.

lo2.JPG

Opus Costanera, el gran predio al aire libre de la ciudad, lucía repleto anoche como lo merece una banda de la categoría de la de San Sebastián. En lo que significó el primer show internacional masivo del año en Río Cuarto y que engalana notablemente la cartelera de espectáculos de la ciudad, La Oreja entregó un concierto lleno de grandes melodías pop-rock que fue ovacionado por el público de la ciudad y la región.

lo3.jpg

Integrada por Pablo Benegas en guitarra, Álvaro Fuentes en bajo, Xabi San Martín en teclados, Haritz Garde en batería y Leire Martínez en voz, la banda española, con más de 25 años de carrera y 8 discos editados, repasó esos clásicos inolvidables que conocemos todos y presentó parte de su último disco, el estupendo “Un susurro en la tormenta”.

lo4.JPG

“Rosas”, “El primer día del resto de mi vida”, “Jueves”, “20 de enero” y “La playa”, son parte de los grandes clásicos del cancionero de habla hispana. Pero, lo interesante de La Oreja, es que siempre miran para adelante y siguen grabando y editando excelentes discos para demostrar que son compositores de alto vuelo artístico. “Un susurro en la tormenta” es un disco que gusta a la primera escucha, pues tiene hits instantáneos como “Abrázame”, “Durante una mirada” o “Sirenas”, pero también otras grandes canciones como “Galerna”, “El acantilado”, “Doblar y comprender” y “Como un par de girasoles”, que contienen detalles de producción que embellecen cada obra: un silbido, un coro, un colchón de teclados, un bombo de batería bien al frente y mucho más.

Definitivamente, hay que prestarle La Oreja (de Van Gogh) a bellas y emotivas canciones.