Qué son las DAOs y cómo trabajan
“Imagínenos una máquina expendedora que no sólo nos quita dinero y nos da un snack a cambio, sino que también utiliza ese dinero para reordenar automáticamente los productos. Esta máquina también ordena servicios de limpieza y paga el alquiler por sí misma. Además, a medida que invertimos dinero en esa máquina, tanto nosotros como otros usuarios tienen voz y voto en cuanto a qué productos ordenará y con qué frecuencia deberá limpiarse. No tiene administradores, todos esos procesos fueron preescritos en un código”, dice el sitio web español cointelegraph.com
Y continúa, “así es, a grandes rasgos, como funciona una DAO o una Organización Autónoma Descentralizada. La idea de este modelo de gestión ha estado circulando en la comunidad de criptomonedas desde que Bitcoin consiguió deshacerse de los intermediarios en las transacciones financieras. Del mismo modo, la idea principal detrás de las DAOs es establecer una empresa o una organización que pueda funcionar plenamente sin una gestión jerárquica”.
Cómo funcionan las DAOs
Inicialmente, Bitcoin fue considerado como la primera DAO plenamente funcional, ya que cuenta con un conjunto de reglas preprogramadas, funciona de forma autónoma y se coordina a través de un protocolo de consenso distribuido. Desde entonces, el uso de contratos inteligentes ha sido posible gracias a la plataforma Ethereum, que ha acercado la creación de las DAOs al público en general y ha dado forma a su aspecto actual.
Qué necesita para ser plenamente operativa
En primer lugar, un conjunto de normas según las cuales funcionar. Esas reglas están codificadas como un contrato inteligente, que es esencialmente un programa de computadora, que existe autónomamente en Internet, pero al mismo tiempo necesita que la gente realice tareas que no puede hacer por sí misma.
Una vez establecidas las reglas, la DAO entra en una fase de financiación. Esta es una parte muy importante por dos razones. En primer lugar, una DAO tiene que tener algún tipo de propiedad interna, en este caso serían tokens que pueden ser gastados por la organización o utilizados para recompensar ciertas actividades dentro de ella. En segundo lugar, al invertir en una DAO, los usuarios obtienen derechos de voto y, posteriormente, la posibilidad de influir en su funcionamiento.
Una vez finalizado el período de financiación y desplegado una DAO, esta se convierte en un organismo totalmente autónomo y completamente independiente de sus creadores, así como de cualquier otra persona. Son de código abierto, lo que significa que su código puede ser visto por cualquiera. Además, todas las normas y transacciones financieras se registran en la cadena de bloques (blockchain). Esto hace que las DAOs sean totalmente transparentes, inmutables e incorruptibles.
Una vez que la DAO está en funcionamiento, todas las decisiones sobre dónde y cómo gastar sus fondos se toman por consenso. Todos los que compraron una participación en una DAO pueden hacer propuestas sobre su futuro. Para evitar que la red sea objeto de spam con propuestas, podría exigirse un depósito monetario para presentar dicha propuesta.
Esencialmente, las DAO permiten a la gente intercambiar sus fondos con cualquier persona en el mundo. Esto se puede hacer en la forma de una inversión, una donación caritativa, recaudaciones de dinero, préstamos y así sucesivamente, todo sin un intermediario.
Finalmente, es importante notar que una DAO no es capaz de construir un producto, escribir un código o desarrollar una pieza de hardware. En su lugar, se puede contratar a un contratista para que realice una tarea requerida. Este nombramiento se realiza a través del mismo proceso de votación, mientras que un contrato inteligente asegurará un pago rápido una vez que se haya completado correctamente la tarea.
Cómo convertirse en accionista de una DAO y para qué
Invertir en una DAO es relativamente fácil, especialmente si sabemos cómo comprar Ether o Bitcoin y ya tenemos una billetera para almacenar las monedas. Todo lo que realmente necesitamos hacer es comprar tokens de una DAO en particular, lo que equivale aproximadamente a comprar acciones de una compañía.
Una vez finalizada la fase de financiación, podremos hacer propuestas, votar sobre ellas e incluso obtener beneficios. La cantidad de tokens comprados se correlacionará con la cantidad de poder de voto que obtendremos dentro de la DAO.
Sin embargo, antes de invertir, debemos estar seguros sobre el proyecto para saber exactamente en qué se está metiendo. Las DAOs son completamente transparentes y sus códigos subyacentes son siempre de código abierto, lo que significa que solo nosotros tenemos la oportunidad de revisar dichos códigos para asegurarnos de que no hay errores en ellos.
Historia de las DAO
"La DAO" es el nombre de una DAO en particular, que fue creada por una startup alemana llamada slock.it y que se especializaba en "cerraduras inteligentes", permitiendo a la gente compartir su propiedad en una versión descentralizada de Airbnb (el famoso sitio para alquiler de propiedades). La DAO se desplegó en mayo de 2016, cuando se financió mediante una venta de tokens. De alguna manera, el proyecto logró convertirse en la campaña de crowdfunding (son fondos comunes donde varias partes invierten dinero, a veces solo para contribuir con emprendedores sin obtener nada a cambio) más exitosa de la historia para su momento, habiendo recaudado más de 150 millones de dólares.
El código de la DAO no era perfecto, y como era de código abierto, estaba disponible para que todo el mundo lo viera, alguien encontró un error que explotar. Así, un hacker anónimo o un grupo de hackers, comenzó a desviar dinero de la DAO a una " DAO hija ", la cual copió la estructura de la DAO original. Antes de que se detuviera la fuga de fondos, el hacker se las arregló para robar más de 50 millones de dólares en Ether.
Quizás, este hack fue un hito importante en el desarrollo de la historia de los DAOs que mostró las debilidades potenciales y, sin duda, tales debilidades serán tomadas en consideración por los futuros DAOs.
Ejemplos de DAO
Esencialmente, cualquier organización autónoma con un sistema descentralizado de gobernanza y presupuesto puede ser llamada una DAO. Esto hace que prácticamente todas las redes de criptomonedas descentralizadas sean una DAO.
Sin embargo, un ejemplo bien cercano lo idealizó hace algunos días Leo Piccioli, economista y escritor, cuando redactó para Infobae ‘¡Despiertenme cuando Anses sea una DAO!’. Allí se pregunta ¿por qué una organización que funciona 99% en base a reglas tiene empleados humanos?
“Las criptomonedas corren sobre una especie de supercomputadora que crece día a día y registra, de forma transparente e irreversible, transacciones. Sí, claro que los registros públicos de personas y propiedades, entre otros, pueden incorporarse fácilmente y sin riesgo. Si creara un país desde cero, sin duda evitaría la burocracia y corrupción con software”, escribió.
Y sigue, “cada vez que cobramos un sueldo en blanco, el aporte sería transferido a la Anses-DAO simplemente con un registro en la blockchain (para los puristas de los Bancos Centrales, se podría usar la blockchain para registrar transacciones en moneda local). Así, podríamos consultar nuestros aportes cuando queramos. Y, estando todo documentado y consolidado, la DAO cumplirá sus reglas simplificando la vida de todos”.
¿De ciencia ficción? Parece
¿Posible? Seguro que sí, con algunas decisiones de gestión pública que se ubican, al menos, lejanas.