En diálogo con Puntal, el comisario César Di Francesca, director general de Operaciones de la FPA, reconstruyó el derrotero que llevó a los operativos. “Todo comenzó hace cuatro meses y medio, casi cinco, con una denuncia anónima al 0800-888-8080”, explicó. Ese canal es el sistema provincial para denuncias anónimas contra el narcotráfico. La llamada advertía sobre movimientos compatibles con comercialización de drogas en Ituzaingó Anexo. A partir de allí se desplegó un trabajo de vigilancia, seguimientos y recolección de pruebas que permitió identificar a seis personas que dirigían la actividad en distintos domicilios.
Según detalló el jefe policial, la organización no estaba integrada por familiares sino por una estructura armada con roles definidos. Cinco viviendas funcionaban como puntos de venta y otras cinco como lugares de acopio. Esa modalidad, explicó; responde a una lógica defensiva: “Muchas veces uno investiga el punto de venta, ve que venden, tiene pruebas, y cuando hace el allanamiento encuentra poca droga. Es porque la guardan en otro lado, para decir que es consumo personal o para que no les secuestren tanto”.
Durante los registros, en los que participaron canes detectores de narcóticos, se incautaron 862 dosis de marihuana y 98 de cocaína, 873 semillas y ocho plantas de cannabis sativa, además de 28 pastillas de Rohypnol y ampollas de adrenalina. A ello se sumó una importante cantidad de dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa. Según precisaron fuentes oficiales, el valor total de lo secuestrado, entre estupefacientes y efectivo, supera los 10 millones de pesos. También se hallaron tres balanzas digitales, utilizadas para el fraccionamiento, y una pistola calibre 22 con ocho cartuchos.
El hallazgo de Rohypnol, nombre comercial del flunitrazepam, suma un componente sensible. Se trata de un potente depresor del sistema nervioso central, indicado médicamente para trastornos severos del sueño pero asociado en el mercado ilegal a su uso recreativo y a situaciones de vulnerabilidad. Las ampollas de adrenalina, por su parte, son medicamentos de uso hospitalario para emergencias alérgicas o cardíacas.
El dato que atravesó la conversación con el comisario fue la pertenencia del presunto líder a La Fiel. Di Francesca fue prudente: “No significa que vendiera en la cancha ni dentro de la barra. No lo tenemos determinado ni probado”. Sí confirmó un antecedente: el año pasado, durante un partido que Talleres disputó en Paraguay, esta persona fue detenida y se le secuestraron dosis de cocaína. “No se logró determinar si era para venta o consumo personal”, aclaró. En el expediente actual, agregó, es el único con antecedentes por infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes.