Río Cuarto | orina

Los 1.110 litros de orina decomisados se dirigían a un laboratorio porteño

Eran muestras aportadas de forma voluntaria por mujeres en período de menopausia. A partir de un procesamiento de la materia prima se obtiene una hormona útil en tratamientos de fertilización
 
Una estela de líquido derramado en la vía pública y el olor que emanaba de la sustancia, despertaron la preocupación de vecinos de calle Dinkeldein al 600 quienes alertaron a las autoridades del Edecom. Cuando los inspectores llegaron al lugar, encontraron un camión marca Mercedes Benz, modelo 712C, con 525 bidones de 5 litros con orina humana en su interior. El volumen total era de 1.155 litros. 

La noticia generó sorpresa entre los ciudadanos: ¿de dónde venían y hacia dónde iba tanta cantidad de orina?

Desde el Edecom constataron que la receptora se trata de una empresa de Buenos Aires denominada Biomás SA en cuyos laboratorios se producen gonadotrofinas de origen natural, que son hormonas que se obtienen a partir de la purificación de la orina de mujeres en etapa de menopausia. Luego, con estas sustancias se fabrican medicamentos recetados en tratamientos de fertilización asistida. “Estas hormonas son extraídas de la orina que donan voluntaria y generosamente, miles de mujeres en el período de menopausia”, explican en el sitio web. 



El traslado de la sustancia estaba a cargo de una empresa que recolectaba los bidones con servicio puerta a puerta, los acopiaba en un depósito y finalmente los entregaba al laboratorio con sede en la ciudad porteña de San Martín. Javier Gabutti, vicepresidente de Edecom, explicó a PUNTAL que “ni el camión ni la empresa cumple los requisitos para trasladar este tipo de sustancias” por lo que se procedió al decomiso de la mercadería y posterior destrucción en el enterramiento sanitario de la ciudad porque “se considera un importante riesgo a la salud pública y al medio ambiente”. El funcionario agregó que están al tanto de la existencia de una sola empresa que se dedica a la recolección de este tipo de deshechos en la ciudad, y que están trabajando para detectar cuántos medios de transporte están abocados a esta actividad sin contar con habilitación municipal. 

La donación voluntaria



Mirta está parada en el umbral de la puerta de su vivienda y señala el bidón que está en el jardín. “La empresa viene a recolectar los martes y jueves”, generalmente a la mañana temprano o a la siesta. Ayer no pasó, al menos, hasta las 7 de la tarde.

La mujer hace un año que dona su orina a la empresa Biomás SA. El vínculo comenzó cuando un hombre se acercó a comentarle que su pis podía ayudar a realizar experimentos para beneficiar a otras mujeres que no pueden quedar embarazadas. A Mirta le pareció un buen propósito. A pesar de contar con un riñón, la aceptaron como donante. 

Sin embargo, tuvo que hacer un reclamo a la empresa por la mala condición en que recibía los recipientes, muchas veces con restos de líquido en su interior, olor y falta de higiene. Por esta misma causa, una de sus vecinas, Lidia Aguado, dejó de ser voluntaria. “Yo donaba en Buenos Aires, después me mudé a Córdoba y volvieron a convocarme. Al principio la limpieza era impecable, después recibía bidones con mucho olor y me tenía que poner a cepillarlos”, señaló. Hace dos años dejó de colaborar con el laboratorio. 

En el interior del recipiente cuya tapa de color azul tiene un letrero que dice “menopáusica”, hay una pastilla que conserva la orina por varios días. “A veces la recolectaban en una traffic”, señaló Mirta.

A cambio de la donación voluntaria de orina, las participantes reciben algún “regalito”: una cubetera, vasos, bandejas, jarras, entre otros objetos.  

“Estimada Señora: usted desecha algo que otras mujeres necesitan para ser madres.  Puede brindarle a otra mujer la posibilidad de tener un hijo, simplemente donando su orina”, con este mensaje apelan a la cooperación de las mujeres. Además, hay un 0800 habilitado para postularse como donante, pero aseguran que por ahora “no están tomando gente”.

Mercado internacional

Los médicos especialistas en tratamientos de fertilidad, explicaron a PUNTAL que la hormona menopáusica humana se utiliza para procedimientos de baja complejidad, como pueden ser estimulaciones ováricas. “La usamos todo el tiempo”, dijeron Diego Cagnolatti y Federico Lafalce.

Uno de las marcas comerciales es la HMG Ferring (Gonadotropina Menopáusica Humana) que pertenece a un laboratorio de origen alemán.  Jorge Acosta, uno de sus distribuidores en la región, explicó que no es el único laboratorio que se dedica a la producción de este tipo de medicamentos en el país mediante utilización de orina. Respecto de la producción explicó: “Mediante un proceso fino en el laboratorio se rescatan hormonas de la mujer menopáusica, previo se verifica el tema de la orina, y realizan un control a las donantes”. Además, dijo que en la planta también ubicada en Buenos Aires hay controles sanitarios, de calidad y de fabricación, y que la efectividad de los productos se puede garantizar en los centros de fertilización. 

“Son productos efectivos que se venden todos los días y a mansalva”, señaló Acosta.