Río Cuarto | Oscar Atienza

"Se va a ver un sistema de salud público colapsado", advirtió Atienza

El médico cordobés, especialista en políticas sanitarias, alertó que hay “una tormenta perfecta” con fuerte suba de casos de dengue, caída de la vacunación, recortes en el Pami y cada vez menos trabajadores con obra social

El especialista en salud pública Oscar Atienza es pesimista respecto a  la respuesta del sistema frente a las fuertes presiones de la coyuntura. 

 

El reconocido especialista Oscar Atienza advirtió que desde esta parte del año y durante el verano “se va a ver un sistema de salud público colapsado” y sometido a una fuerte presión desde distintos frentes. En este sentido, alertó que hay “una tormenta perfecta” configurada por una fuerte suba en la cantidad de casos de dengue, la caída de la vacunación, los recortes en la cobertura del Pami y el dato de que cada vez menos trabajadores tienen obra social.

Médico y magíster en salud pública, Atienza es una voz autorizada en la materia y no duda en poner blanco sobre negro cuando se le consulta sobre el estado del sistema y las previsiones a futuro para el corto plazo.

“El hecho de que los niños no estén vacunados, que más del 50 por ciento de los niños no tenga calendario de vacunación completo, hará que tengan enfermedades respiratorias u otras como paperas que volvieron a aparecer. Además, hay un millón y medio de niños que se van a dormir sin comer. Ahí habrá factores que van a favorecer enfermedades, como tuberculosis, por ejemplo, y que van a terminar con chicos en estado de gravedad”, indicó.

-¿Qué pasa en el otro extremo, con los adultos mayores?

-Hay varios factores complicados:el primero, que son grandes consumidores del sistema de salud y, como les han aumentado el valor de los copagos, ya no van a todas las consultas médicas. Van a una de cada tres, porque no pueden pagar. A eso hay que sumarle el recorte del Pami en los medicamentos: son 54 que perdieron cobertura y, de esos, hay 22 que son esenciales, que no se pueden dejar de tomar ni cambiar. Cuando empiecen a dejarlos se les va a descompensar su diabetes, su hipertensión, pueden generar ACV o infartos con internación. Esa va a ser la consecuencia. Digo, vas a tener un sistema de salud presionado por los chicos que se te van a enfermar y por los abuelos que se van a enfermar.

Atienza sospecha que el Gobierno busca privatizar la salud pública.

-¿Cómo incidirá la temporada de calor, en la que se presentan otras enfermedades?

-Va a estar presionado por casos de dengue que van a empezar a aumentar ahora, a partir del mes de octubre. Estimo que el año que viene vamos a tener un escenario de por lo menos 6 millones de casos de dengue y, estadísticamente, el 0,3 por ciento termina en cuadros graves. Estamos hablando de 18 mil personas que van a tener dengue grave, en un sistema de salud que tiene 8.500 camas de terapia intensiva y están todas ocupadas. Entonces, lo que se va a ver es un sistema de salud público colapsado, con mucha más cantidad de usuarios, porque mucha gente dejó de tener prepaga y va a ir al sistema de salud público. Por otro lado, con clínicas y sanatorios que empezaron a quebrar. Solamente en Buenos Aires cerraron este año más de 5.000 centros de salud privados y hay más de 15.000 a nivel nacional en la misma situación. La ecuación económica les cambia al aumentar el copago y tener menor cantidad de consultas. Esos pacientes van a ir a parar al sector público.

Tormenta perfecta

-Lo que describe parece una tormenta perfecta para el sistema de salud público.

-Hay una serie de situaciones descontroladas, que nadie las está mirando y hoy con una fuerte presión de enfermedades como el zika, el chikungunya, la encefalitis de San Luis, la fiebre de Oropouche que ingresó a la Argentina desde Bolivia, entre otras enfermedades que van a meter más presión al sistema de salud. Vamos a estar en serios problemas. Yo creo que eso tiene algún tipo de intencionalidad. Estoy convencido: quieren generar un caos en el sistema público para que la gente diga que no sirve, y a partir de allí, implementar el modelo de San Nicolás. Era una clínica pública construida con dinero de todos gestionada por un grupo privado de Rosario. Me parece que la intención del Gobierno es generar caos en sistema de salud para que la gente diga esto no sirve y a partir de ahí privatizar. Las estrategias que hemos visto siempre.

-En este contexto, se vienen organizando con distintos actores que intervienen en la salud pública para empezar a discutir alternativas. ¿De qué se trata?

-Lo que estamos armando en la ciudad de Córdoba -y espero que se replique a nivel nacional- es una mesa por el derecho a la salud. Es una especie de observatorio, en el que vamos a ir trabajando con los colegios profesionales, gremios, obras sociales, organizaciones de la comunidad. Nos hemos juntado todos para empezar a trabajar y a poner en agenda estos temas, porque creemos que son complejos. Por primera vez, por dar un ejemplo, el viernes pasado no salió el Boletín Epidemiológico Nacional, y eso quiere decir que hoy estamos a ciegas. No hay datos sobre cuántos casos de viruela tenemos en el país. Hace tres semanas, teníamos 250 y hoy deberíamos tener más de mil, pero esa información no está disponible. Entonces, ante la ausencia de la información que debería proveer el Estado nacional, nos organizamos para tratar de reconstruir con indicadores ese tipo de información. Y el martes que viene, vamos a armar un conversatorio público, una clase pública en la que vamos a hablar sobre la situación de la salud para empezar a instalar estos temas. Esa va a ser nuestra primera actividad. Hace un par de días hicimos una conferencia de prensa en la que anunciamos esto y, a partir de allí, vamos a trabajar con distintos actores para tener un diagnóstico y debatir en qué podemos aportar para que todos estos problemas de salud empiecen a solucionarse.