Marcela Reartes, de larga y destacada trayectoria en el panorama artístico cultural de la provincia, fue durante 12 años directora del Teatro San Martín, en el que sigue trabajando, ha sido convocada como Curadora del Festival Otoño Polifónico. En esa función visitó la ciudad para ultimar destalles de la organización del programa ideado por la Fundación y la Subsecretaría de Cultura de la ciudad de Río Cuarto con protagonismo central de la Agencia Córdoba Cultura y de la Agencia Córdoba Turismo.
En diálogo con Puntal manifestó su entusiasmo y la inicial alegría que le provocó la convocatoria: “como música me provoca regocijo que se imagine un encuentro de estas características y por eso estoy trabajando a instancias del pedido de Fernando Sassatelli. Siempre mi objetivo principal ha sido generar cosas para aportar a la gente lo que yo, que vengo de un pueblo del interior de la provincia, como es Embalse, tuve la suerte de poder desarrollar en este mundo tan fantástico, tan infinito, de la música”.
Desde esa perspectiva dice Reartes que “el ‘Otoño Sinfónico’ tiene la particularidad de ser “un Festival diferente a todos los que habitualmente se desarrollan en Córdoba, a los que estamos habituados. Festivales de folklore, de tango, etc. En verdad faltaba en Córdoba un encuentro que apuntara a otros géneros, a otros formatos, a otros estilos. Por eso me entusiasmó la idea de armar un Festival del que participen orquestas sinfónicas, bandas sinfónicas, grupos de cámara”.
Ese entusiasmo expresa una convicción: “Me resisto a tomar esa denominación de música clásica que se usa habitualmente para apartarla de otros géneros, porque esa denominación remite nada más que aun período de la historia de la música. Por para el Festival utilizamos la denominación polifónico, que alude a un modo de tratamiento musical pero que admite una multiplicidad de géneros y de formatos, una amplia paleta del desarrollo musical, un abanico muy diverso dentro del gran espectro de la música”.
De allí el programa pensado “para que el público pueda tener desde música sinfónica hasta tango, folklore o jazz, según las formaciones que se presenten, música que vaya desde Vivaldi hasta Piazzolla, por tomar el título de uno de los conciertos que expresa esa posibilidad de abarcar una amplísima gama de creaciones musicales”.
La convocatoria inicial “derivó en una programación bastante amplia, para mostrar, a modo de paneo, la excelente producción que tenemos en Córdoba, de músicos y artistas de este género y de las excelente orquestas y coros, además de la participación de solista de calidad y reconocidos en el ámbito nacional e internacional”.
Y enfatiza que “serán, cinco días muy intensos, con intervenciones en espacios públicos, conciertos en los escenarios habituales en los que se desarrollan las actividades artísticas de la ciudad, y cinco noches especiales en el Anfiteatro y el Teatro Municipal. 28 presentaciones con un desfile de casi 600 artistas que van a estar invadiendo de música a Río Cuarto”
Todos los formatos
Reartes acepta que la organización de un Festival de estas características es un desafío: “pero un desafío que tiene que enfrentar el Estado, dentro de su rol destinado a nivelar las fuerzas del mercado, también en materia artística y cultural, para brindar la posibilidad a los ciudadanos de poder acceder a todos los formatos, musicales en este caso. No solamente a aquellos que están comercializados y probados, porque para eso ya está la producción privada”.
Subraya que “La función del Estado es otra y en este caso se traduce en dar la posibilidad de elección dentro de un panorama más amplio, si es posible que abarque todo tipo de creaciones artística y que la gente pueda elegir teniendo la posibilidad de optar. Desde luego que para que esa elección sea libre es necesario plantear la posibilidad de elección: si a un chico en la escuela le pasás todo el día la misma música se va a encerrar en esa elección porque no tiene la posibilidad de conocer otra”.
El Festival ofrece y propone, dice, “ofrece un programa muy variado con la expectativa de ampliar el espectro de elección, y de mostrar que trabajos realizados con gran calidad, que se puede expresar en todos los géneros, ayuden a desarrollar facultades para disfrutar por igual de lo más simple y a lo más complejo. Es un acto democrático ofrecer a la gente el acceso a los bienes culturales y a los bienes simbólicos en toda su magnitud, tanto para los que son iniciados en el arte musical como para los que están formando su gusto, por eso felicito a la Municipalidad, a través de toda la gente que trabaja en el área de Cultura, porque esta realización va en ese sentido”.
Puntualiza que es muy importante asumir ese desafío “porque enfrenta algunos prejuicios que llevan a pensar que hay una música aburrida, mientras que experiencia me ha permitido comprobar que cuando se conoce esa música, cuando se la escucha, cuando se tiene la posibilidad de meterse en la intimidad de esa creación, resulta que terminan subyugados por la música, cualquiera sea su género, si está hecha con calidad, con un criterio estético más elaborado. Los que hemos trabajado en el interior de la provincia y hemos conseguido desarrollar tareas como la que se tipifica en el ‘Otoño Polifónico’, hemos comprobado que la gente, sin distinción de formación y origen, queda maravillada, no se lo olvidan nunca más en su vida”.
Subraya para el final: “durante cinco días habrá muchos conciertos gratuitos y un cierre de cada jornada con conciertos a los que se puede acceder pagando una entrada muy, pero muy accesible, con conciertos excepcionales. Imagino que, además del nuevo público que pueda generar este encuentro, que ese es un objetivo central, también los iniciados en el amplio mundo de la música se sentirán muy satisfechos de no tener que viajar a Córdoba o a Buenos Aires, para disfrutar de grandes creaciones musicales, de todo tipo”.
Reartes cree que “tal y como está diseñado el programa, no hay excusas para no asistir a los conciertos de cierre de cada jornada o prenderse y participar de los que se desarrollarán en distintos espacios durante todo el día. El riocuartense, y la gente de la región cercana, de todos los estratos sociales, de todas las edades, todos tienen una oferta múltiple y muy variada para poder asistir y disfrutar de una gran música. Yo, colocada en el lugar de espectadora, no tendría excusas para no aprovechar de esta programación: será una experiencia diferente”.
Conciertos de cierre
Tal y como precisa Marcela Reartes, a la veintena de conciertos gratuitos que se desarrollarán en distintos espacios de la ciudad, hay que sumarle los que se realizarán al cierre de cada programa diario, que tendrán un costo por noche de $100 (popular), $200 (general) y $300 (numeradas), y para quienes deseen disfrutar todas las noches de ese programa existe un abono de $1000, entradas que pueden adquirirse ya en la boletería del Teatro Municipal.
En esos conciertos desfilarán Darío Volonté, Vera Cirkovic, la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Córdoba dirigida por Hadrian Avila Arzuzae, pianista Marcelo Balat, la Orquesta de Cámara Municipal de Río Cuarto , la Orquesta Sinfónica Villa María, la Camerata Suzuki APYAMS, r la Banda Juvenil Municipal de Córdoba, “La Barroca del Suquía”, Laura Rizzo (soprano), Daniel Asrín (tenor), Federico Bildoza (barítono), el Coro Polifónico de Córdoba, el Coro Polifónico Delfino Quírici, Gisele Tobares, el Ensamble de Percusión Córdoba, el Quinteto Pampa Brass, y Banda Sinfónica de la Provincia de Córdoba, dirigida por Hadrian Avila Arzuza.
Desde esa perspectiva dice Reartes que “el ‘Otoño Sinfónico’ tiene la particularidad de ser “un Festival diferente a todos los que habitualmente se desarrollan en Córdoba, a los que estamos habituados. Festivales de folklore, de tango, etc. En verdad faltaba en Córdoba un encuentro que apuntara a otros géneros, a otros formatos, a otros estilos. Por eso me entusiasmó la idea de armar un Festival del que participen orquestas sinfónicas, bandas sinfónicas, grupos de cámara”.
Ese entusiasmo expresa una convicción: “Me resisto a tomar esa denominación de música clásica que se usa habitualmente para apartarla de otros géneros, porque esa denominación remite nada más que aun período de la historia de la música. Por para el Festival utilizamos la denominación polifónico, que alude a un modo de tratamiento musical pero que admite una multiplicidad de géneros y de formatos, una amplia paleta del desarrollo musical, un abanico muy diverso dentro del gran espectro de la música”.
De allí el programa pensado “para que el público pueda tener desde música sinfónica hasta tango, folklore o jazz, según las formaciones que se presenten, música que vaya desde Vivaldi hasta Piazzolla, por tomar el título de uno de los conciertos que expresa esa posibilidad de abarcar una amplísima gama de creaciones musicales”.
La convocatoria inicial “derivó en una programación bastante amplia, para mostrar, a modo de paneo, la excelente producción que tenemos en Córdoba, de músicos y artistas de este género y de las excelente orquestas y coros, además de la participación de solista de calidad y reconocidos en el ámbito nacional e internacional”.
Y enfatiza que “serán, cinco días muy intensos, con intervenciones en espacios públicos, conciertos en los escenarios habituales en los que se desarrollan las actividades artísticas de la ciudad, y cinco noches especiales en el Anfiteatro y el Teatro Municipal. 28 presentaciones con un desfile de casi 600 artistas que van a estar invadiendo de música a Río Cuarto”
Todos los formatos
Reartes acepta que la organización de un Festival de estas características es un desafío: “pero un desafío que tiene que enfrentar el Estado, dentro de su rol destinado a nivelar las fuerzas del mercado, también en materia artística y cultural, para brindar la posibilidad a los ciudadanos de poder acceder a todos los formatos, musicales en este caso. No solamente a aquellos que están comercializados y probados, porque para eso ya está la producción privada”.
Subraya que “La función del Estado es otra y en este caso se traduce en dar la posibilidad de elección dentro de un panorama más amplio, si es posible que abarque todo tipo de creaciones artística y que la gente pueda elegir teniendo la posibilidad de optar. Desde luego que para que esa elección sea libre es necesario plantear la posibilidad de elección: si a un chico en la escuela le pasás todo el día la misma música se va a encerrar en esa elección porque no tiene la posibilidad de conocer otra”.
El Festival ofrece y propone, dice, “ofrece un programa muy variado con la expectativa de ampliar el espectro de elección, y de mostrar que trabajos realizados con gran calidad, que se puede expresar en todos los géneros, ayuden a desarrollar facultades para disfrutar por igual de lo más simple y a lo más complejo. Es un acto democrático ofrecer a la gente el acceso a los bienes culturales y a los bienes simbólicos en toda su magnitud, tanto para los que son iniciados en el arte musical como para los que están formando su gusto, por eso felicito a la Municipalidad, a través de toda la gente que trabaja en el área de Cultura, porque esta realización va en ese sentido”.
Puntualiza que es muy importante asumir ese desafío “porque enfrenta algunos prejuicios que llevan a pensar que hay una música aburrida, mientras que experiencia me ha permitido comprobar que cuando se conoce esa música, cuando se la escucha, cuando se tiene la posibilidad de meterse en la intimidad de esa creación, resulta que terminan subyugados por la música, cualquiera sea su género, si está hecha con calidad, con un criterio estético más elaborado. Los que hemos trabajado en el interior de la provincia y hemos conseguido desarrollar tareas como la que se tipifica en el ‘Otoño Polifónico’, hemos comprobado que la gente, sin distinción de formación y origen, queda maravillada, no se lo olvidan nunca más en su vida”.
Subraya para el final: “durante cinco días habrá muchos conciertos gratuitos y un cierre de cada jornada con conciertos a los que se puede acceder pagando una entrada muy, pero muy accesible, con conciertos excepcionales. Imagino que, además del nuevo público que pueda generar este encuentro, que ese es un objetivo central, también los iniciados en el amplio mundo de la música se sentirán muy satisfechos de no tener que viajar a Córdoba o a Buenos Aires, para disfrutar de grandes creaciones musicales, de todo tipo”.
Reartes cree que “tal y como está diseñado el programa, no hay excusas para no asistir a los conciertos de cierre de cada jornada o prenderse y participar de los que se desarrollarán en distintos espacios durante todo el día. El riocuartense, y la gente de la región cercana, de todos los estratos sociales, de todas las edades, todos tienen una oferta múltiple y muy variada para poder asistir y disfrutar de una gran música. Yo, colocada en el lugar de espectadora, no tendría excusas para no aprovechar de esta programación: será una experiencia diferente”.
Conciertos de cierre
Tal y como precisa Marcela Reartes, a la veintena de conciertos gratuitos que se desarrollarán en distintos espacios de la ciudad, hay que sumarle los que se realizarán al cierre de cada programa diario, que tendrán un costo por noche de $100 (popular), $200 (general) y $300 (numeradas), y para quienes deseen disfrutar todas las noches de ese programa existe un abono de $1000, entradas que pueden adquirirse ya en la boletería del Teatro Municipal.
En esos conciertos desfilarán Darío Volonté, Vera Cirkovic, la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Córdoba dirigida por Hadrian Avila Arzuzae, pianista Marcelo Balat, la Orquesta de Cámara Municipal de Río Cuarto , la Orquesta Sinfónica Villa María, la Camerata Suzuki APYAMS, r la Banda Juvenil Municipal de Córdoba, “La Barroca del Suquía”, Laura Rizzo (soprano), Daniel Asrín (tenor), Federico Bildoza (barítono), el Coro Polifónico de Córdoba, el Coro Polifónico Delfino Quírici, Gisele Tobares, el Ensamble de Percusión Córdoba, el Quinteto Pampa Brass, y Banda Sinfónica de la Provincia de Córdoba, dirigida por Hadrian Avila Arzuza.

