El arte de crear una pieza dental que se mimetice con las demás
En el cuarto piso de Hipólito Yrigoyen 757 (Río Cuarto) se respira arte desde que se baja del ascensor hasta el último habitáculo del consultorio del odontólogo Pablo Baggini (MP5589). Más allá de su afición y sus gustos personales por la pintura y la música, el profesional de la salud es un convencido de que aquel que espera un turno puede invertir ese tiempo en consumir el buen arte de muchos pintores riocuartenses. Baggini es el director médico de Quality Consultorios, donde además coexisten múltiples disciplinas de la salud y el bienestar.
El diseño de sonrisa implica la colocación de coronas que reemplazan piezas deterioradas, que lejos de resaltar del resto, se crean con detalles de un artesano para que sean iguales a las demás y terminen de complementar lo que no está o no está bien de los elementos del maxilar superior o inferior; claro todo esto con tecnología de punta, dedicación y capacidades profesionales.
Con un comando portátil se escanea la cavidad oral incluyendo tejidos duros y blandos, es decir, dientes, huesos, mucosa, lengua, paladar y más. “Implica realizar un relevo digital a través de un software y a través de una cámara intraoral que genera imágenes tridimensionales para poder hacer un diseño de una sonrisa que puede requerir todo el maxilar superior, inferior o de ambos maxilares. Se logra a través de coronas, carillas o incrustaciones dentales de distintos materiales que pueden ser cerámicas feldespáticas, zircónio o disilicato de litio. En una sola sesión el paciente puede tener una rehabilitación de una o 28 coronas. La ventaja es que los materiales son biocompatibles, no llevan metal, por lo tanto no hay provisorios en el medio, no hay posibilidades de que el paciente tenga que ir y volver para realizar retoques. Además, el paciente también está participando del diseño de lo que quiere, por supuesto dentro de los parámetros de funcionales que el profesional capacitado determina”, comenzó explicando Pablo Baggini para Salud & Ciencia.
¿Cómo es esta tecnología?
Consta de una escáner, una fresadora, que es donde se realiza la manufacturación de la pieza dental a través de un tallado de un bloque en un tiempo de entre 8 a 12 minutos. Es rapidísimo el tallado que hacen dos fresas de distintos motores dentro de la fresadora, que es el segundo componente. El tercer componente son los hornos con distintas temperaturas en donde se hace el acabado final para tener las texturas, el acabado de colores, y hasta los efectos que puede haber en diferentes zonas atópicas del diente. Por ejemplo, el diente en el borde superior tiene una coloración un poco más grisácea azulada que en el tercio medio, así tenemos diferentes tipos de tintes que vamos coloreando literalmente el diente y cocinándolo a una temperatura de más o menos 800 o 1000 grados para su acabado.
¿Qué pasa con el diente que estás creando?
Es una pieza inalterable en el tiempo; la coloración y el cambio volumétrico no se alteran. Es una de las consultas frecuentes; qué va a pasar con las caries sobre esa corona. La respuesta es al ser de un material inorgánico, no tienen interacción con los ácidos que generan las bacterias sobre la estructura de un diente natural. La caries es una enfermedad multifactorial en donde intervienen muchos elementos, pero el elemento fundamental es el Streptococcus Mutans, que es una bacteria que cuando va generando ácidos sobre una cadena de esmalte y o cadena de dentina, genera una desorganización de esos tejidos, una úlcera dentaria que se llama la caries. En este caso es inalterable en el tiempo porque no hay un factor orgánico que sea el substrato en donde la bacteria puede tomar ese lugar orgánico. Por lo tanto (la corona) es inalterable ante las caries, nunca va a tener caries ese diente. Sí, se lo instruye al paciente muchísimo para el cuidado de esas coronas.
¿Qué pasa en el contacto con la encía?
La corona está teniendo un contacto con un tejido blando que es la encía. La encía sí va a tener un desarrollo bacteriano normal cada 8 o cada 10 horas, que es el momento en que tiene que haber un cepillo normal. Por eso se le instruye mucho al paciente para el uso de métodos complementarios como es el hilo dental o los cepillos interdentarios para que haya una higiene correcta alrededor del perímetro de la corona.
¿Las coronas se decoloran con el tiempo?
Las coronas que normalmente siempre se decoloran son las coronas de un material acrílico o un material resinoso que tenga en su composición resinas, que sí tienen una tendencia a pigmentarse muchísimo.
¿Por qué se llega a un tratamiento de este tipo?
Los disparadores son el manchado de los dientes, por ejemplo en personas que viven en zonas con aguas fluoradas o con exceso de flúor, que en la primera dentición del paciente, ante un contacto con el diente en su formación puede provocar un manchado de los dientes. La corona lo que hace es enmascarar absolutamente, con el diseño correspondiente, todo tipo de manchado.
Además del manchado, ¿qué otros factores llevan a un tratamiento de este tipo?
Cuando el elemento dentario va quedando más chico por desgaste. Ahora se ve muchísimo el bruxismo que genera una erosión demasiado evidente en algunos casos. Se ve tanto en hombres como en mujeres, cuando era más común en personas de sexo masculino, y tambien en cortas edades, o sea 20, 25 años, ya hay un bruxismo con grado de patología. Puede ser un apretamiento exagerado pero cuando se compromete, se rompe, o se fractura y fisura el elemento, ya es un grado patológico en donde hay que intervenir.
¿Cuánto de lo que haces tiene un aporte de lo artesanal?
Se escanea el elemento, supongamos del lado superior, pero también del lado inferior que sería el elemento antagonista para tener datos de cómo voy a comenzar un diseño. Con el escáner tomamos imágenes de maxilar inferior, maxilar superior y mordida a través de una cámara intraoral que tira unos 17 flashes por segundo y genera una imagen que va armándose en vídeo. Luego comenzamos a armar un diseño propiamente dicho de un elemento incisivo central superior derecho. Entonces la imagen se va limpiando, vamos haciendo un contrastado y lo que tenemos que hacer es vincularlos (los videos) en el espacio, por ejemplo con la curva de la mordida que esta persona ‘X’ tenga en particular. Cuando comencemos a hacer el diseño vamos a tener que tener en cuenta cuestiones anatómicas y funcionales de esos elementos de los que ya hemos hecho un tallado previo. Con todos los datos con lo que cuenta la máquina, hace un cálculo de una propuesta de lo que va a ser la forma anatómica que según la computadora tendría que tener esta persona en esa zona de la boca. Puede o no coincidir con lo que nosotros queremos.
Lo podés corregir…
Exactamente. Podemos engrosar zonas, retocar partes. Cuando tenemos la pieza lista en la imagen digital, estamos en condiciones de darle ‘ok’ al segundo componente que es la talladora que tallará, con los motores o fresas sobre un bloque, la forma que nosotros le dimos a este dibujo digital. Luego de ese tallado de 8 o 10 minutos tenemos el bruto de lo que sería este bloque de material ‘X’ y va a ir al horno en donde para el acabado final de la textura, de los colores, de diseños, por ejemplo el paciente puede tener manchas en los otros elementos y solo quiere hacerse una corona, entonces hay que mimetizar el elemento que vamos a generar. Es cuando se lo pinta, se hace un mapeo de esas manchas y, literalmente, nos ponemos a jugar con los colores hasta obtener ese diente como tiene que ser, mimetizado en la boca del paciente.
Por Fernanda Bireni