El Concejo Deliberante destituyó al ahora exconcejal Pablo Carrizo esta tarde por votación unánime, luego de que fuera condenado ayer por hechos de violencia de género cometidos contra su expareja tiempo atrás.
El proceso de destitución comenzó hoy a las 15 y se dio en el marco del juicio abreviado finalizado ayer, en el cual el concejal del Frente Política Abierta admitió la culpabilidad respecto de los hechos por los que estaba acusado y fue condenado a siete meses de prisión condicional.
Además, deberá realizar un tratamiento psicológico por las problemáticas de violencia familiar y de género.
Ayer se realizó un juicio abreviado en la sala correspondiente a la Cámara Sexta del Crimen, ubicado en el Palacio de Justicia II de la ciudad de Córdoba, en el cual Carrizo admitió la culpabilidad de los hechos de los que se los acusaba, tras dos años y medio desde la elevación de la causa a juicio, luego de ser denunciado por su expareja Elsa Cellucci.
A la hora de confesar públicamente el delito, Carrizo, que previamente lo había hecho en privado ante el fiscal, expresó su “agradecimiento” al tribunal y sólo expresó: “Aprobamos lo escrito y confirmamos lo que dice el texto”, sin dar demasiadas precisiones, por lo que desde el tribunal lanzaron la pregunta concreta: “¿Confiesa usted los hechos?”. “Confieso los hechos”, respondió ante el petitorio del magistrado.
Carrizo fue declarado autor responsable del delito de lesiones leves doblemente calificadas contra su expareja y recibió una pena de 7 meses de prisión condicional.
Tras la sesión, el presidente del Concejo, Darío Fuentes, se refirió a la exclusión de Carrizo y aseguró: "Habiendo un hecho condenatorio en donde el concejal ha reconocido ejercer violencia de género sobre su excompañera de vida y claramente en este recinto y en la ciudad de Río Cuarto estamos dando un mensaje contundente: la violencia de género no debe tener lugar y en ese sentido es la decisión mayoritaria de los integrantes de este cuerpo que Carrizo sea apartado del mismo".
Fuentes consideró que la decisión del cuerpo tomada hoy puede considerarse un antecedente para el Concejo y la institucionalidad de la ciudad y que "claramente marca un antes y un después en los nuevos paradigmas vinculados a la violencia contra la mujer".

