Para evitar el colapso, piden que sólo vayan a las guardias aquellos que tienen síntomas
En medio de un aumento en la demanda de testeos y de atención en las guardias médicas por la suba exponencial de casos de coronavirus, la vicedirectora del Nuevo Hospital de Río Cuarto San Antonio de Padua y titular del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) Regional, la infectóloga Valeria Alaniz, pidió que, para evitar el colapso del sistema, es necesario que sólo acudan a los centros asistenciales aquellas personas que presenten síntomas. Al mismo tiempo, la especialista sostuvo que es fundamental tratar de evitar los contagios y recordó que los contactos estrechos de los casos positivos deben cumplir con el aislamiento sí o sí.
“Hay que evitar el contagio para que no se produzca un colapso en los sistemas. Es fundamental tener precaución al concurrir a reuniones sociales. Lo ideal es que sean lo más acotadas posible. Asimismo, los positivos tienen que estar aislados sí o sí al igual que sus contactos estrechos. Estos últimos cuentan con los puntos Identificar (en la herradura de El Andino y en los rotativos por la ciudad) para hacerse testeos, pero hay otros puntos dentro de la atención que se dedican exclusivamente a pacientes con sintomatología, como el que funciona de 9.30 a 12 horas en el Hospital, que no recibe a contactos estrechos sin síntomas. Es importante que los pacientes empiecen a identificar los signos de alarma para hacer la consulta. Es decir, no por ser un contacto estrecho asintomático de un positivo debo ir a la guardia para testearme. El contacto estrecho debe estar en aislamiento y esperar que el Municipio le asigne un turno para controlarse y testearse”, detalló Alaniz.
“Hay que mantener la calma y no desbordar los servicios. Por ahora, no hemos recibido pacientes en estado grave, pero sí observamos una saturación en la atención de la guardia, donde la gente que tiene que consultar por la patología instalada y con signos de alarma como falta de aire, fiebre, vómitos persistentes, diarrea importante, entre otros. Es decir, recién con ese tipo de síntimas debe ir a la guardia”, agregó la médica.
-¿Qué observación realizan frente al aumento en el número de casos?
-Si bien no nos podemos comparar con lo que se vive en Córdoba capital en cuanto a la cantidad de diagnósticos positivos, en las últimas dos semanas la suba que se ha dado en la ciudad ha sido importante. Lo mismo se observa en las localidades de los departamentos del sur de Córdoba. Estamos organizándonos entre la Provincia y los municipios para articular los testeos. La nueva cepa (Ómicron) es más contagiosa, pero también es real que hay un gran relajamiento en la población y eso nos está llevando a tener más casos positivos. De todas formas, casi no tenemos pacientes internados. En el Hospital hay uno solo y algo parecido ocurre en los lugares privados. El nivel de internación es muy bajo.
-Tras las experiencias de la primera y de la segunda ola, en esta nueva instancia, ¿imaginan un escenario con mayor cantidad de contagios pero con menor saturación del sistema sanitario?
-Hasta ahora, observamos que sí, hay una menor internación. De todas maneras, le damos tiempo, no lo vamos a subestimar. Hay que ir evaluando día a día cómo se va desarrollando la sintomatología en los pacientes. Sí es evidente que la vacunación nos está ayudando mucho. Más allá de que es una cepa menos agresiva, siempre hay pacientes de riesgo y personas con comorbilidades que pueden necesitar internación. Hasta ahora, lo que se ha visto es que los que presentan positivos o cuadros más agresivos son los pacientes no vacunados o con el esquema incompleto.
-La aparición de Ómicron y el crecimiento de los contagios, ¿hicieron que más gente se vacune?
-Sí, por parte de los municipios hemos recibidos muchos pedidos de más vacunas. Se observa que grupos que antes no querían vacunarse ahora están decididos a hacerlo, por lo que los turnos se han desbordado. Es positivo que haya más interés por vacunarse.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal