La indignación de los padres de Lucía Mañes: "No hay Justicia que nos venga a decir si es verdad o mentira"
El Tribunal Superior de Justicia revocó la condena de 6 años y medio de prisión que pesaba sobre Agustín Camargo por el abuso de Lucía Mañes
La madrugada del 15 de marzo de 2019 regresó esta semana como una pesadilla calcada para la familia Mañes. Siete años y dos meses pasaron desde aquella noche en la que el cuerpo de Lucía quedó tirado sobre una verja, ensangrentado, con la espalda raspada y sin la posibilidad física de moverse por sus propios medios. Por ese hecho, el joven Agustín Camargo había sido condenado a 6 años y medio de prisión por abuso sexual con acceso carnal. Sin embargo, un fallo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) pateó el tablero, revocó la sentencia y le otorgó la libertad.
"Es muy fácil para una persona que está sentada en un escritorio unos papeles, no haber estado en el juicio y saber por todo lo que pasamos y nosotros como papás sabemos desde el día cero cuando mi hija vino golpeada, con todos los indicios de la violación y todo lo que le sucedió, uno conoce su hijo y sabe cuando algo grave le pasó", expresó consternado Cesar.
La decisión del Tribunal Superior de Justicia de absolver a Camargo se amparó en el principio jurídico penal conocido como in dubio pro reo ("ante la duda, a favor del acusado"). Este precepto de rango constitucional establece que, si tras evaluar la totalidad de las pruebas visualizadas en el expediente un juez o tribunal no alcanza la certeza absoluta sobre la culpabilidad del imputado, se debe fallar a su favor para resguardar la presunción de inocencia.
"No hay ningún tipo de Justicia que nos tenga que venir a decir si es verdad o mentira lo que ocurrió", se explayó el papá de Lucía.