Especialistas de diversas disciplinas aseguran que la cuarentena obligatoria determinada como medida contra la pandemia del coronavirus afecta a las personas en diferentes ámbitos. La tensión generada por el encierro, por la falta de trabajo en muchos casos y por la incertidumbre sobre qué sucederá con la enfermedad.
En este marco, las redes sociales han servido de espacio de distensión, mientras que referentes de las artes se presentaron como refugio de muchos para enfrentar la pandemia. Roles de difusión y concientización, al igual que el de denuncia ante irregularidades de las medidas adoptadas, también se suman al trabajo que dibujantes y humoristas gráficos han encarado en estos meses del 2020.
Se pueden destacar referentes de todo el mundo, como el mexicano Ángel Boligán, que con su dibujo característico realiza un duro análisis del clima que se vive en todos los países contra la pandemia; o el chileno Guido “Kid” Salinas, quien eligió hacer un trabajo de concientización con sus personajes de superhéroes y villanos, presentando al virus como el malvado “Dr. Corona”, mientras que apuntó contra las medidas adoptadas desde el Ministerio de Salud del gobierno de Sebastián Piñera.
Desde Cuba, en tanto, Arístides Hernández Guerrero (conocido como Ares) reflexionó junto con Puntal sobre los alcances del arte y el rol de los dibujantes. El multipremiado artista consideró: “Nunca en mi existencia había visto que nuestra civilización haya tenido que detenerse casi al unísono a causa de una pandemia que nos alcanza a todos sin hallar límites”.
En este sentido, aseguró: “Llevados al confinamiento en nuestros hogares, como única forma efectiva de detener esto, muchos han tenido que readaptarse a una manera no habitual en el transcurrir de sus días”.
Y agregó: “Para nosotros, los humoristas gráficos, expresar lo que está sucediendo es una necesidad y tenemos la ventaja de seguir trabajando desde ese confinamiento”.
- ¿Cuánto ayuda el trabajo del dibujante en este contexto?
- Lo que hacemos nos ayuda a dejar salir esas tensiones que sentimos al igual que los otros, nos permite contribuir a la concientización de los demás y a colocar un poco de humor en el centro de tanta tragedia. Cuando todo esto pase, esas imágenes que creamos quedarán como registro de estos días terribles.
En nuestro país se han destacado algunos humoristas gráficos, como Sergio Langer (Langer), que desde el colectivo “Alegría!” brinda una particular mirada de lo que ocurre en el mundo con la pandemia pero desde sus dibujos. De acuerdo a lo que señala el artista: “El rol del humor es siempre reírse del horror” y luego agregó: “Sin límites, es nuestra tabla de salvación ante la muerte, ahora y siempre”.
También en este colectivo interviene activamente Leandro Ferreyra Fleitas (quien firma sus trabajos como Lele), quien señaló a este medio: “No creo mucho en eso de tipificar roles, ni siquiera frente a esta peste que está jodiendo al mundo entero”. No obstante, aseguró: “Creo que cada uno hace lo que puede, el humorista puede hacer humor y hacer humor hasta con el piano que le está por caer en la cabeza. ¿Y si es una peste? Bueno, le vamos a encontrar la vuelta”.
- ¿Cómo encara esta pandemia desde su arte?
- Frente a la cultura del atrincheramiento-espectáculo, de la cotidianidad-streamingeada y netflixeada el humor no cambia taxativamente. La peste no es sólo algo para temer y consumir. Es algo jodido pero que va a pasar y un elemento para hacer humor. Que mejor forma de atenuarla sin que te explote el marulo. Porque esa mirada "atenuante" del humorista puede invitar a la reflexión y no sólo ser un placebo.
En tanto, reflexionó sobre el accionar del humor gráfico, arte que consideró como un género popular muy arraigado pero, a la vez, “infravalorado y nada promovido por las políticas culturales”. Sostuvo: “Debemos decir que la ‘contención’ se ve muy limitada por dichas políticas y sus medios. Por ejemplo, se puede gastar un fangote de guita en, ponele, Patricia Sosa cantando en la ducha, pero no en humoristas gráficos y colectivos de humor. Con lo que se gasta en algunos pocos nombres propios apuntando al entretenimiento, distracción y propaganda, podés revivir un género popular, ayudando a humoristas, guionistas, ilustradores, historietistas a ‘contener’, reformulando viejas formas extintas que ofrecen una salida lateral a esta saturación de contenidos que sufrimos día a día, incluyendo los puramente ‘cómicos’”.
Finalmente, Lele aseveró: “No se debería recurrir al humorista sólo en las perimetrías del apocalipsis. El humor -su construcción, promoción y difusión- no ha perdido su sentido vital que lo definió ya en la antigüedad. No hay con qué darle. Que yo sepa ninguna pandemia, llámese covid o Patricia Sosa, ha acabado con el humor”.
En Río Cuarto
En Río Cuarto, dos dibujantes que tienen alcance nacional son Elder García (Jericles) y Matías Tejeda (Mate), que exponen sus trabajo en todo el mundo y publican periódicamente en diversos medios argentinos.
“No hay dudas de que el humor desarrolla una función esencial en esta pandemia, porque la risa descomprime y a la vez concientiza, dos elementos fundamentales para sobrellevar este momento tan agobiante y desesperanzador que atraviesa la humanidad”, consideró Jericles en diálogo con Puntal y precisó que “el arte en general (especialmente en su parte más visible y popular, la música) acompaña desde su faz creativa, y el dibujo, el humor gráfico, escrito, actuado no se queda atrás”.
En este sentido, el dibujante sostuvo que “basta ver los memes, ese nuevo hermanito del gremio, que en cantidades industriales se comparten a través de las redes, buscando esa sonrisa o complicidad que haga más llevadera la cuarentena, el encierro y las noticias, muchas veces desalentadoras, que nos arrojan cada día los medios de comunicación”.
Explicó que no se trata de una realidad que se presenta solamente ahora: “El humor acompañó siempre los momentos más dramáticos de la historia (las caricaturas de Flax en la Segunda Guerra Mundial, el boom de la revista Humor en la dictadura, por ejemplo) criticando y a la vez desacartonando la noticia”.
Finalmente, señaló que a través de sus chistes y sus textos radiales, multiplicados en las redes sociales: “Sólo busco eso: la sonrisa y la reflexión, porque, parafraseando un poco a Baglietto: ‘¿Qué puedo hacer en esta tierra incendiada, sino reír?’", completó.
Matías Tejeda (Mate), quien llega desde el mundo del arte plástico y ha incursionado en el humor gráfico, consideró: “Hay mucha gente para la que el arte es un escape, ya sea con un libro o una película, en el entretenimiento, pero con el mismo rol que tiene siempre, no creo que sea distinto a lo que es en otros momentos de la historia”.
Del mismo modo, manifestó: “El arte tiene una cuota de denuncia, de mirada diferente en estas contingencias, de entender que en esa lucha sobre lo importante que son los científicos o los médicos, algo que normalmente lo tenemos en cuenta, y pocos se ponen a reflexionar de por qué estamos así”. Señaló que uno de los motivos de las complicaciones actuales es “porque no se realizan las inversiones que corresponden o algún político se roba el dinero”.
“Hay artistas que juegan con esa denuncia, que más allá de esta pandemia se mantendrá y seguirá a la vista, tiene que ver con mostrar eso que a veces no se quiere ver y que de golpe se vuelve secundario”, dijo sobre el rol que el arte cumple en todo momento ante la sociedad.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal

