Cada noche en Alcira Gigena, los recolectores de residuos tienen una compañía especial: niños de todos los barrios junto con sus papás o abuelos los esperan para saludarlos durante el recorrido. Este gesto se hizo más fuerte durante la época desde el comienzo de la pandemia, ya que los trabajadores eran esenciales y nunca dejaron de ejercer su labor. Así, uno de los empleados propuso a los demás agasajar a los chicos en la semana navideña y devolverles de alguna manera el apoyo y cariño que les brindan.
De esta manera, con su vestimenta de trabajo y un gorrito de Papá Noel, Miguel Andrada, Javier Montenegro, Leonardo Accendere, Martín Pereyra y Sergio Reynoso entregaron a cada pequeño bolsitas con golosinas. Recibieron a cambio decenas de sonrisas de los chicos y además accedieron a sacarse fotografías con ellos para inmortalizar el emotivo momento.
“Uno de los compañeros, Miguel Andrada, venía anotando 15 días antes de Navidad a todos los niños que salen todas las noches a saludarnos. Después preparó bolsitas con golosinas junto con su señora. Entonces a medida que iban apareciendo los chicos durante la recolección (el 23 de diciembre) les íbamos dando estos presentes”, relató el conductor del camión recolector, Sergio Reynoso.
“Nosotros estábamos muy felices de verlos a ellos contentos con su regalo. Son chicos de todos los barrios los que salen. Tenemos pequeños amigos por todos lados”, manifestó.
El trabajador aseguró: “Todos los días, entre las 11 y 12 de noche, los ves paraditos a la orilla de las rejas de su casa, esperando para levantarnos la mano y saludarnos, es algo muy lindo”. “Muchos salen con la abuela o su mamá y toda la familia nos saluda. Son esos cinco segundos que pasamos, tocamos la bocina y recibimos ese saludo. No sé lo que sienten ellos pero nosotros lo disfrutamos”, aseguró.
Sergio contó que es la primera vez que toman la iniciativa para Navidad, aunque previamente “a dos o tres niños que eran fijos” les regalaron unos juguetes.
Explicó que esta reacción de los chicos -si bien se daba antes de la pandemia- se incrementó en el momento en que se decretó el aislamiento preventivo y obligatorio durante 2020. “Yo hace cuatro años que manejo el camión y al principio eran algunos chicos, pero después con la pandemia aumentó mucho. Algunos nos empezaron a saludar desde la ventana y de ahí se siguieron sumando cada vez más. A nosotros nos puso muy contentos esto. Y el día que pasamos con las bolsitas de golosinas fue una ovación”.

