Simón Galván es integrante de Apasa, una organización que trabaja con una nueva mirada en relación a la educación física y que promueve el trabajo colectivo en los barrios. En la jornada de ayer llevaron a cabo la segunda jornada de organizaciones sociales y prácticas sociocomunitarias junto a referentes de todo el país y la región, con el título “Hacia una agenda propia e irrenunciable”.
Apasa, cuyo nombre viene del aymará para decir “cautivando corazones”, ha desarrollado profundas acciones en los barrios de la ciudad y ahora espera poder aunar esfuerzos con otras organizaciones que llevan proyectos similares en toda América Latina. “Es el segundo encuentro latinoamericano que realizamos, pensado como un lugar en el que pueden confluir distintas organizaciones sociales vinculadas a la educación física, para que podamos discutir diferentes problemáticas de nuestro ámbito, entendiéndonos como trabajadoras y trabajadores, y que en la actualidad todo lo que esté relacionado a derechos, en la crisis social y económica, no nos pagan”, explicó Galván en diálogo con Puntal.
“Este es un intento de generar organización con grupos que ya estén en las prácticas comunitarias como intervenciones barriales”.
En este sentido, consideró que “los que siempre están en el fuego son los miembros de la clase trabajadora, este es un intento de generar organización con distintos grupos que ya estén en las prácticas comunitarias, como intervenciones barriales o propuestas académicas de proyecto de extensión”.
- ¿Cómo fue el primer encuentro de estas jornadas?
- En el primer encuentro nos sorprendimos por la gran participación, porque desde Apasa pensamos en lo colectivo, para mirar problemáticas desde diferentes puntos, es donde podemos generar una mejor organización. En noviembre del año pasado, con la primera reunión se acercó gente de Uruguay, Mendoza, Córdoba, Buenos Aires, entre otros puntos, y definimos seguir cercanos para poder discutir y definir acciones concretas. Si bien es complicado coordinar, pudimos definir este nuevo encuentro que se desarrolló de manera virtual a través de Zoom.
En la jornada de ayer, en tanto, participó gente de Chile, Colombia, Uruguay, y referentes de otros puntos de Argentina, “con la idea de saber qué está pasando en cada sector, en otros países, porque entendemos que somos parte de una misma región y compartimos muchas similitudes”, aseguró Galván.
“Estamos vinculados con merenderos de la ciudad y vemos que los chicos tienen la necesidad de la actividad, pero también del vínculo con el otro”.
- En un contexto de pandemia como el actual, ¿cuál es la situación de los docentes de Educación Física, considerando que su asignatura es de las que aún no regresaron en su totalidad?
- Estamos viendo que los primeros recortes se darán a las áreas especiales, a lo que es arte, educación física, y se piensa en que los chicos estuvieron mucho tiempo sin clases y ahora en la presencialidad lo primero que sacan son estas materias, por lo que estamos siempre al fondo del tarro. Este es uno de los ejes tratados, desde los problemas presupuestarios a los institucionales, cómo generar institución, es recién el segundo encuentro y se irán sumando nuevos temas.
- ¿La actividad estuvo organizada en su totalidad por Apasa?
- Motorizado por nosotros pero tratando de que fuera abierto, planteando un esquema de organización para generar la participación democrática de las personas que están ahí, tratando de abrir la cancha.
Por otra parte, Galván comentó que se hace referencia a los juegos cooperativos como “una herramienta de intervención pedagógica que desde Apasa usamos en los barrios y en la escuela como una lógica distinta de la competitiva, que son las más abundantes”, indicó el referente de la ONG.
- ¿Cómo es el trabajo de Apasa en los barrios en este momento?
- Estamos yendo al merendero “Paraísos” y a la Granja Siquem, antes teníamos otros proyectos en sectores como el barrio Islas Malvinas, pero se tuvieron que frenar por la pandemia. Estamos en vinculación con muchos merenderos de la ciudad y vemos que los chicos tienen la necesidad de la actividad, pero también del vínculo que se genera al jugar o hacer deportes.

