Provinciales | Papa León XIV

De barrer viruta a ser el carpintero del Papa

Luis Astorga, un cordobés con 43 años de oficio, fue elegido para fabricar los dos sillones que utilizará León XIV durante su visita. “Hasta el día de hoy no caigo. Al principio pensé que era una broma”, contó a Puntal

Luis Astorga, con su hijo Facundo, mostrando los dos sillones en los que se sentará el Papa.

 

A los 16 años empezó barriendo un taller de carpintería. Hoy, cuatro décadas después, Luis Astorga tiene entre manos el encargo más importante de su vida: fabricar los dos sillones que utilizará el Papa León XIV durante su visita.

Astorga, de 43 años de oficio y vecino del barrio Las Palmas de la capital provincial, todavía intenta asimilar lo que le ocurrió: “Hasta el día de hoy no caigo. Al principio pensé que era una broma”, confesó en diálogo con Puntal.

La historia comenzó cuando el padre Juan Martínez lo llamó para hacer dos sillones exclusivos para el Papa. Uno será utilizado durante la misa en Fadea y el otro quedará en el Arzobispado.

“Anteriormente le preguntaron a cuatro carpinteros y parece que no se animaron. Yo les dije que me mandaran una foto de cómo los querían y acepté el desafío”, relató Luis.

Los dos sillones serán iguales y tendrán un diseño de inspiración Luis XV, aunque sin lujos excesivos. “No pidieron nada lujoso. Una línea Luis XV, pero sencilla”, explicó el carpintero.

La estructura ya fue terminada y entregada a su tapicero. Cuando regrese al taller, Astorga realizará la segunda mano de lustre y colocará el coronamiento.

El tapizado será de color blanco, con costuras detalladas, mientras que el respaldo tendrá una leve inclinación.

Detrás de este trabajo hay una historia de aprendizaje y pasión por la madera: “Empecé a los 16 años, cuando mi hermano Walter me llevó a una carpintería y me enamoré del olor a madera”, recordó Luis.

Sus primeros días estuvieron lejos de los grandes encargos: “Al principio barría el taller, pero como soy transgresor me fui metiendo en el tema y aprendiendo”.

Con el tiempo, aquella curiosidad se transformó en un oficio al que dedicó 43 años de su vida.

Ahora, en su propio taller, Astorga trabaja sobre una pieza que ocupará un lugar especial durante la visita papal. “Estoy contento, feliz. Es muy fuerte lo que pasó”, resumió.

De aquel joven que comenzó barriendo viruta y ordenando un taller queda hoy un artesano elegido para construir los sillones en los que se sentará el Papa León XIV en Córdoba.