El papa Francisco destacó ayer los saludos y especialmente la carta que le enviaron dirigentes oficialistas y opositores por el aniversario de su elección como Sumo Pontífice y celebró que "la unidad es superior al conflicto", al tiempo que pidió "perdón" a los que "puedan sentirse ofendidos" por algunos de sus "gestos".
"A las argentinas y argentinos que me expresaron su cercanía en el quinto aniversario de mi elección, quiero hacerles llegar mi afecto y gratitud. Me conmueve descubrir que, además del respetuoso saludo de las autoridades, en esta carta se hayan unido personas de diferentes procedencias religiosas, políticas e ideológicas. Así se confirma que no es imposible encontrar razones para encontrarse y que la unidad es superior al conflicto", dijo.
Francisco se refirió de esta manera a la carta que -motorizada por Juan Grabois- firmaron la semana pasada tanto opositores como oficialistas en apoyo al papa Francisco, y que suscribieron María Eugenia Vidal, Eugenio Zaffaroni, Gabriela Michetti, Esteban Bullrich, Sergio Massa, Felipe Solá, Wado de Pedro, Hugo Yasky, Roberto Baradel y Pablo Moyano, entre muchos otros dirigentes políticos, sindicales y sociales.
"Los argentinos y las argentinas te queremos mucho. Valoramos enormemente tu tenaz trabajo por la paz y la justicia en todo el mundo, a pesar de las resistencias que genera entre quienes pueden ver afectados intereses que no son legítimos", decía el texto.
También el presidente Mauricio Macri le envió una carta esta semana por el aniversario de su elección como Papa, en la que destacó "el legado que está dejando a toda la humanidad" y calificó al exarzobispo de Buenos Aires como "un líder moral inmensamente querido y admirado".
La carta de Bergoglio a los argentinos llega también después de semanas de tensión entre el gobierno nacional y la Iglesia argentina por dos temas: la habilitación en el Congreso del debate sobre la despenalización del aborto, y la difusión de los sueldos que cobran los obispos con aportes del Estado.
A través de una misiva enviada al presidente de la Conferencia Episco-pal Argentina, Oscar Ojea, Francisco aseguró: "Pido por todos ustedes, para que sean canales del bien y la belleza, para que puedan hacer su aporte en la defensa de la vida y de la justicia, para que siembren paz y fraternidad, para que mejoren el mundo con su trabajo, para que cuiden a los más débiles y compartan a manos llenas todo lo que Dios les ha regalado", concluyó.
Francisco se refirió de esta manera a la carta que -motorizada por Juan Grabois- firmaron la semana pasada tanto opositores como oficialistas en apoyo al papa Francisco, y que suscribieron María Eugenia Vidal, Eugenio Zaffaroni, Gabriela Michetti, Esteban Bullrich, Sergio Massa, Felipe Solá, Wado de Pedro, Hugo Yasky, Roberto Baradel y Pablo Moyano, entre muchos otros dirigentes políticos, sindicales y sociales.
"Los argentinos y las argentinas te queremos mucho. Valoramos enormemente tu tenaz trabajo por la paz y la justicia en todo el mundo, a pesar de las resistencias que genera entre quienes pueden ver afectados intereses que no son legítimos", decía el texto.
También el presidente Mauricio Macri le envió una carta esta semana por el aniversario de su elección como Papa, en la que destacó "el legado que está dejando a toda la humanidad" y calificó al exarzobispo de Buenos Aires como "un líder moral inmensamente querido y admirado".
La carta de Bergoglio a los argentinos llega también después de semanas de tensión entre el gobierno nacional y la Iglesia argentina por dos temas: la habilitación en el Congreso del debate sobre la despenalización del aborto, y la difusión de los sueldos que cobran los obispos con aportes del Estado.
A través de una misiva enviada al presidente de la Conferencia Episco-pal Argentina, Oscar Ojea, Francisco aseguró: "Pido por todos ustedes, para que sean canales del bien y la belleza, para que puedan hacer su aporte en la defensa de la vida y de la justicia, para que siembren paz y fraternidad, para que mejoren el mundo con su trabajo, para que cuiden a los más débiles y compartan a manos llenas todo lo que Dios les ha regalado", concluyó.

