Tranquera Abierta | Paraná

La histórica bajante del Paraná le suma costos a la exportación

Pasaron 730 días de bajo nivel del río y según los registros, no se daba algo así desde 1901

La bajante del Paraná alcanzó niveles mínimos que no se registraban desde 1944 según los expertos.

 

Cuando la cosecha de soja ya llegó a su final, pero buena parte del maíz espera aún ser recolectado en los campos, un inesperado tapón se activó en el flujo comercial: otra fuerte bajante del nivel del río Paraná, principal vía exportadora de la Argentina, complicó el tránsito de los grandes buques cerealeros.

Esto provoca que cada barco deba incorporar menos carga para evitar encallar y entonces se requieran más fletes para el mismo volúmen. En definitiva, está en marcha un proceso de encarecimiento de las operaciones.

La bajante extraordinaria del río Paraná es récord también en la cantidad de tiempo, debido a que las aguas permanecen bajas hace 730 días y el pronóstico indica que continuará por lo menos unos meses más, dependiendo del régimen de lluvias más importante qu comienza a fines de la primavera.

Según se explicó, el hidrómetro registró en el puerto de la capital de Corrientes 0,29 metros, una altura que no se registra desde 1944.

“La cuestión no es solo la bajante extraordinaria del río Paraná, sino el tiempo ininterrumpido en esta situación, que ya alcanza 730 días”, remarcó el investigador del Conicet, Juan José Neiff.

Neiff agregó que “desde 1901, que se inició el registro hidrométrico en Corrientes, no se presenta una situación similar, tan extendida en el tiempo”.

El experto explicó sobre la bajante que “los pronósticos de El Niño y La Niña, que son los que influyen, determinan que la situación continuará hasta diciembre”.

“La consecuencia más grave es la provisión de agua y pueden generarse problemas en muchas ciudades”, precisó Neiff.

Por su parte, Alfredo Sesé, Secretario Técnico de la Comisión de Transporte de la Bolsa de Comercio de Rosario, apuntó que “se trata de un fenómeno que tiene unos tres o cuatro años pero en realidad siempre nos llega algo más tarde”.

El especialista de la Bolsa de Rosario señaló que “si bien ahora la navegación de carga es mucho más pareja a lo largo del año, debido a que no sólo se exportan granos, sino harina de soja, aceites, subproductos y mucho maíz, es cierto que los meses que estamos atravesando son los de mayor volumen y la caída del caudal de los ríos genera trastornos que provocan sobrecostos. Se pueden cargar menos los buques y además hay que hacerlo con más cuidado”, remarcó Sesé.

La Dirección de Información y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario estimó que esos sobrecostos alcanzarán en el período marzo-agosto un valor de 315 millones de dólares.

Sesé coincidió finalmente con Neiff al destacar que “seguramente esta situación nos va a acompañar al menos todo este año seguro, porque es lo que están advirtiendo todos los especialistas en la materia. Y luego veremos si la mejora que haya alcanza a sostenerse”.

Aseguran que “es un auténtico holocausto ambiental"

Rafael Colombo, miembro de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, aseguró que la actual bajante del Río Paraná "es un auténtico holocausto ambiental" y que es consecuencia de la acción humana asociada a la expansión del modelo agroindustrial, sumado a los efectos del cambio climático.

"Lo que está ocurriendo en el Río Paraná es un auténtico holocausto ambiental y es el resultado directo de una serie compleja de intervenciones antrópicas asociadas a la expansión del extractivismo agroindustrial, ganadero, forestal, fluvial y minero", dijo el profesional.

En este sentido, detalló que la bajante "está ligada al modelo agroproductivo argentino de expansión de la frontera agropecuaria, el incremento de superficies de cultivo como la soja, el maíz o el trigo, que son al mismo tiempo parte de un modelo agroindustrial que trae muchísimos impactos sobre la tierra a partir del uso de millones de litros de insecticidas agrotóxicos".

Asimismo, Colombo destacó, en diálogo con Radio Urbana, que "la hidrovía Paraná-Paraguay es el cauce de salida del 80% de las exportaciones argentinas" por lo que "navegan miles de embarcaciones que transportan millones de toneladas año tras año".

"Eso genera mucha presión y mucho hostigamiento sobre el río Paraná y, por supuesto, también está ligado a la pérdida y a la conservación del suelo fruto del deterioro de bosques, de la selva y los montes nativos que han generado que los suelos hayan perdido la capacidad de absorber el agua de las lluvias para poder preservarla y posteriormente derivarla a vertientes", detalló.

Sobre esto, explicó además que "son muchas las causas que han incidido en las últimas décadas para que tengamos una situación de estrés hídrico como la que atraviesa el Río Paraná”.