Sociedad | paro nacional | femicidios |

Las trabajadoras sexuales realizan un paro nacional para visibilizar los femicidios y transfemicidios

La Asociación de Meretrices de la República Argentina (AMMAR) lleva adelante una medida de fuerza en todo el país, en respuesta a una serie de femicidios y transfemicidios ocurridos en el último tiempo

El 3 de noviembre, la Asociación de Meretrices de la República Argentina (AMMAR) realizó un cese de actividades a nivel nacional. La medida, inédita para la organización, buscó visibilizar los femicidios y transfemicidios que vienen ocurriendo en distintos puntos del país y que involucran a trabajadoras sexuales, incluyendo casos de mujeres que ejercían la actividad a través de plataformas virtuales.

En Río Cuarto, la filial local de AMMAR convocó a una asamblea en su propio espacio, con la participación de las compañeras nucleadas y con una invitación abierta a la comunidad. Lorena, referente de la organización en la ciudad, explicó que la jornada apunta a generar un debate que trasciende al colectivo.

La dirigente señaló que cuatro femicidios recientes involucraron a trabajadoras que operaban en plataformas digitales, a quienes esas herramientas les generaban una sensación de resguardo que no resultó suficiente. Para AMMAR, esto evidencia la necesidad de profundizar el debate sobre las condiciones de seguridad en el trabajo sexual, especialmente en el entorno virtual.

Organización con más de dos décadas de trayectoria

AMMAR Córdoba lleva 28 años de actividad, mientras que la sede de Buenos Aires cumplió 30. En Río Cuarto, la filial nuclea actualmente a 40 compañeras y trabaja en articulación con distintas áreas del municipio local. Lorena destacó que la organización acompaña a ese grupo desde hace 14 años, con acciones orientadas al fortalecimiento de derechos y al crecimiento personal de las integrantes.

La referente también subrayó que Río Cuarto tiene una historia propia vinculada al trabajo sexual: la ciudad contó con centros nocturnos, un barrio constituido por trabajadoras sexuales y hoteles que funcionaban como albergues transitorios. "No hablar de lo que teníamos en nuestra ciudad es negar la historia que tiene Río Cuarto", afirmó.

Críticas al abolicionismo y a la precarización

Lorena cuestionó las posturas abolicionistas respecto del trabajo sexual y sostuvo que los abordajes rescatistas no produjeron mejoras reales para el colectivo. Según su visión, los empleos ofrecidos a quienes dejan el trabajo sexual resultan aún más precarios. "Los trabajos que se les da a las compañeras que salen de ejercer el trabajo sexual son trabajos más precarios aún de los que tienen", señaló.

La dirigente también mencionó la criminalización de la actividad como un factor que agrava la vulnerabilidad del colectivo y convocó a quienes se incorporan al rubro a través de plataformas a acercarse a las organizaciones para informarse y recibir acompañamiento.