Río Cuarto

Patrimonio arquitectónico: "Nunca vamos a valorizar lo que no conocemos"

El arquitecto Mariano Ambroggio, docente de la Universidad de Mendoza, se refirió al relevamiento fotográfico que estudiantes hicieron sobre construcciones históricas de la ciudad y destacó la importancia de la preservación
La muestra fotográfica está disponible en el hall central de la Universidad de Mendoza. Fotos: Matías Tambone  
El arquitecto Mariano Ambroggio está a cargo de la cátedra que realizó el relevamiento.   

Con la mirada puesta en conocer el patrimonio arquitectónico de Río Cuarto, alumnos de primer año de la carrera de Corredor Inmobiliario de la Universidad de Mendoza hicieron un relevamiento fotográfico de algunos de los puntos que son una referencia de la arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX. Al respecto, el arquitecto y docente Mariano Ambroggio dijo a Puntal que el objetivo es valorizar las construcciones de la ciudad y subrayar la necesidad de su correcta preservación.

“El trabajo (que se puede ver en el hall principal de la casa de estudios, en Belgrano e Yrigoyen) fue realizado por los estudiantes en una asignatura que se llama Valoración Edilicia, que comprende un recorrido por la historia de la arquitectura del siglo XX, haciendo hincapié en América Latina, Argentina y, por supuesto, Río Cuarto. La consigna que planteamos es que nunca vamos a valorizar lo que no conocemos. Por eso, la idea es descubrir el patrimonio histórico a través de lo existente. Los chicos recorrieron la ciudad y fueron viendo los distintos períodos que atravesó la arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX en Río Cuarto, y se usó la fotografía como uno de los recursos para valorizarla. Se han tomado inmuebles enteros o algunos elementos representativos”, explicó Ambroggio.

-¿Cómo sigue el proceso?

-Hay un concurso sobre las fotografías que se tomaron. Todos los estudiantes de la Universidad de Mendoza pueden votar, al igual que los integrantes de la cátedra y los coordinadores de la Facultad de Arquitectura.

“Una ciudad puede crecer de distintas formas. La sustitución ha sido la más tradicional y consiste en reemplazar lo existente por algo nuevo. Ahora, la conservación es un nuevo paradigma”.

-Es interesante el planteo que han hecho, ya que habitualmente se dice que Río Cuarto no es muy afecto a cuidar el patrimonio arquitectónico. De alguna forma, lo que están haciendo ustedes es despertar la conciencia sobre la necesidad de preservar…

-Efectivamente. Nosotros estamos formando corredores inmobiliarios. El corredor es un intermediario en una operación inmobiliaria, pero también, a veces, un asesor de su cliente. Eso trasciende la operación de alquiler o venta, ya que hay muchas veces en las que le dice qué es lo que debe hacer con la propiedad. Después de este trabajo práctico, viene otro en el que los chicos tienen un cliente ficticio y, frente a un inmueble, deben usar paradigmas de la arquitectura como el reciclaje de materiales y el recupero de los insumos, para ponerlos al servicio de un producto inmobiliario. El ejercicio pasa por pensar que no hace falta renovar la ciudad para que sea moderna y contemporánea. Hoy por hoy, la arquitectura plantea cómo ahorramos recursos que son difíciles de conseguir. Para la escala de ciudad que es Río Cuarto, el patrimonio arquitectónico es rico. A lo largo de su historia, uno ve que la ciudad ha tenido períodos muy buenos, de buena calidad arquitectónica, pero hay espacios que hoy no están bien conservados y eso, en parte, tiene que ver con que no los conocemos. Lo que queremos es generar conciencia en los futuros profesionales para que ellos, como asesores, puedan hacerles ver a sus clientes todas las posibilidades que tiene un inmueble.

-¿Se puede cuidar el patrimonio y desarrollarse como ciudad?

-Para mí, sí. Hay que pensar en los pilares de la sustentabilidad. Esto de reciclar y recuperar. Es cierto que muchas veces es difícil que los usos originales de los inmuebles puedan trascender en el tiempo, ya que las formas de vivir cambian. Sin embargo, hay una posibilidad de adaptarlos a las nuevas formas de vida. Hay zonas de Río Cuarto que son muy buenas y ricas por la calidad de sus paisajes, como el caso del sector de Lomitas de Oro, en una parte de la avenida San Martín. Allí hay casas de arquitectura californiana neocolonial que sería muy bueno conservar. Hoy hay un uso predominantemente residencial y es compatible con la vida actual, pero creo que se puede avanzar y que eso puede seguir quedando, ya que es un enclave muy interesante en Río Cuarto.

-¿Cuán importante es instalar este tema entre quienes definen políticas públicas?

-Es fundamental. Una ciudad puede crecer de distintas formas. La sustitución ha sido la más tradicional y consiste en reemplazar lo existente por algo nuevo. Ahora, la conservación es un nuevo paradigma y se trata de generar una nueva arquitectura a partir de la conservación. Hay zonas de la ciudad que tienen una muy buena calidad ambiental y eso es por las viviendas históricas que hay. De repente, eso se podría romper con una nueva arquitectura. Asimismo, hay zonas de la ciudad que tienen conflictos urbanos relacionados a los procesos de sustitución que se dieron en un momento del siglo XX, en el que la modernidad estaba asociada a los edificios en altura. Eso se está replanteando en el mundo y en Río Cuarto tenemos un camino por recorrer.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal