El funcionario libertario atraviesa una situación compleja y de alta exposición, caracterizada por la simultaneidad de investigaciones en curso y el archivo reciente de una causa menor, las cuales avanzan en la Justicia federal bajo la dirección del fiscal Gerardo Pollicita.
Hace unas semanas, el juez Ariel Lijo ordenó el levantamiento del secreto bancario y fiscal de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, para contrastar sus declaraciones juradas con su nivel de vida y activos reales. Paralelamente, las cuatro mujeres involucradas con la compra -venta de uno de los inmuebles del jefe de Gabinete declararon, semanas atrás, ante la Justicia y se supo que el departamento de Caballito fue comprado por el funcionario a un valor menor de lo que está en el mercado.
Asimismo, se conocieron inconsistencias patrimoniales significativas, dado que fuentes judiciales señalaron que existe un “salto incompatible con los ingresos declarados”, detectado en una de las averiguaciones contables sobre sus propiedades, deudas y gastos, incluyendo los viajes a Aruba y a Punta del Este.
Por otra parte, el pasado 24 de abril, el juez federal Daniel Rafecas archivó la causa por presunta malversación de fondos públicos referida al viaje que hizo Adorni junto a su esposa en un vuelo oficial a Estados Unidos (Argentina Week), al considerar que no hubo delito.
En medio de estas investigaciones, el jefe de Gabinete recibirá más de 2.000 preguntas por parte de la oposición, muchas enfocadas en su situación patrimonial; asimismo, muchas de las fuerzas presentes consideran que el funcionario debería “dar un paso al costado”, sin embargo, Adorni mantiene el respaldo de Milei y, por el momento, no sólo no le pidió la renuncia, sino que manifiesta un total apoyo.