El obispo pidió a fieles y no creyentes que recen por la paz en Ucrania
En el marco de la convocatoria del papa Francisco a nivel mundial, en las iglesias de la ciudad de Río Cuarto se pidió ayer por la paz en Ucrania.
Como se dijo oportunamente, el Sumo Pontífice invitó a una jornada de oración y ayuno por la paz, en un llamamiento que tuvo como destinatarios a creyentes y no creyentes.
La convocatoria coincide con el Miércoles de Ceniza que, para la Iglesia católica, es el comienzo de la Cuaresma, esto es los 40 días previos a la Semana Santa que culmina con la Pascua de Resurrección.
“La noticia que recibimos de la guerra en Ucrania, a través de los medios de comunicación, es dramática. Muertes de civiles inocentes y mucha destrucción”, señaló ayer a Puntal el obispo de Río Cuarto, Adolfo Uriona.
Y añadió: “La amenaza de una guerra nuclear devastadora se cierne sobre el mundo. Casi nos parece un sueño que esto pueda ocurrir en este siglo. Una guerra a nivel nuclear”.
“Por eso, el Papa nos pide a todos que, al iniciar este tiempo fuerte que es la Cuaresma, lo hagamos con un compromiso de oración y también de ayuno pidiendo por la paz”, afirmó
“Esas son las armas que tenemos los cristianos: llegar con nuestro ruego al corazón de Dios a fin de que él toque los corazones de los responsables de esta locura, a fin de que cambien de actitud”, manifestó.
Y finalizó: “Quiero invitar a todos a intensificar su oración y emprender con fuerza y constancia un ayuno pidiendo insistentemente al Señor de la historia por la paz en Ucrania y en este mundo”.
En cada templo católico de la ciudad se rezó ayer por el fin de la guerra.
Paralelamente, se cumplió con el rito de la imposición de la ceniza, práctica con la cual se busca acercarse más a Dios, por medio del arrepentimiento de los pecados cometidos.
La ceniza simboliza la humildad y la penitencia.
Marcelo Irastorza. Redacción Puntal