El director de la cárcel dejó su cargo
El Servicio Penitenciario Número 6 de Río Cuarto acaba de sufrir un inesperado cambio en su conducción. Silvio Vicente Bravo, el funcionario que venía desempeñándose en los últimos años como director del penal, acaba de confirmar su alejamiento.
Provisoriamente, el penal quedó a cargo del jefe de seguridad y, desde el martes, será el subdirector quien tome el control.
Oficialmente, Bravo pidió el retiro por razones particulares y en los últimos días había tomado licencia, con la intención de que se le concediera la baja. Al concluir la licencia, quedó claro que no se reintegrará a sus funciones.
Así lo confirmó a Puntal el juez de Ejecución Penal, Gustavo Echenique Esteve. Aunque el funcionario judicial no tenía conocimiento de que hubiera algún aspecto laboral que motivara el alejamiento de Bravo, de las puertas de la cárcel hacia adentro hablan de un evidente desgaste de la relación entre el alcaide y el personal a su cargo.
“Bravo tiene una foja de servicios impecable, al final se cansó de dar órdenes y que los más jóvenes hicieran cualquier cosa”, ilustró uno de los penitenciarios con los que se contactó este diario.
Conocida la decisión del alcaide, desde Córdoba hubo varios intentos para retenerlo en el cargo, pero la decisión ya estaba tomada. “Pesó más el factor familiar”, confiaron intramuros.
Descartaron que la decisión de Bravo haya estado vinculada a un hecho reciente que generó malestar. En los últimos días, cinco guardias mujeres fueron informadas al tribunal de disciplina por haberse reunido a festejar el cumpleaños de una de ellas.
Si bien el encuentro social desafió la orden del alcaide de mantenerse dentro de una burbuja de contactos, aseguran que la decisión de apartarse la había tomado con antelación a este episodio.
Alejandro Fara. Redacción Puntal