Tranquera Abierta

Pereda desafía a Pino en la SRA y promete mayor distancia del Gobierno nacional

El actual vice quiere conducir la entidad desde septiembre y para eso lanzó su agrupación interna

Pereda, en ExpoAgro, junto a Santos Zuberbühler, su compañero de fórmula.

 

Marcos Pereda, el vicepresidente de Sociedad Rural Argentina, y Nicolás Pino, el presidente de la entidad, ingresaron en una interna feroz en los últimos meses, pero que se agudizó esta semana. Hay, en el medio, una disputa de poder. Se acerca la hora de la definición para elegir la nueva conducción de la entidad ruralista y ambos quieren encabezar ese proceso, pero con un ingrediente que desató la polémica: el límite de mandatos consecutivos. La Sociedad Rural Argentina viene de modificar su estatuto y allí quedó plasmada la posibilidad de que sean tres períodos de dos años. Pino, que asumió en 2020, estaría llegando a ese límite, pero, según explican a su alrededor, es necesario que la cuenta comience desde el momento en que se hizo la reforma estatutaria, sin tener en cuenta los mandatos anteriores. Del otro lado, Pereda jura que había un compromiso del actual presidente de dejar la conducción este año, cumplidos sus seis años. En el medio algo pasó y Pino ya adelantó que buscará la continuidad. Pereda, que se preparaba para sucederlo, de pronto resolvió enfrentarlo. Esta semana, en ExpoAgro, blanqueó su agrupación: “Renovación con unidad”.

En diálogo con Tranquera Abierta, Pereda remarcó que “esto está fundamentado primero en que una institución sana tiene que tener renovación. Después de tres períodos y seis años, que es verdad que el primer año fue de pandemia, pero son seis años igual. Además ratificado por el hecho de que en el estatuto que juntos cambiamos nos comprometimos a tres como máximo. La renovación sigue siendo un punto clave para cualquier institución; y renovación implica alternancia.

El directivo ruralista remarcó luego que “este grupo funcionó muy bien y de hecho yo tuve mis diferencias desde hace dos años, pero hasta entonces se hicieron muchas cosas. Es sano y es bueno para la institución de que aparezcan nuevas voces, de que aparezcan nuevas ideas, de que se puedan plantear cosas distintas. Y es desde ahí donde decimos ‘basta’, tres es el máximo”.

Pereda admitió que en el último tiempo hubo un diálogo roto entre las dos máximas figuras de la Sociedad Rural Argentina: “En los últimos tiempos hubo muchas diferencias internas. Yo no lo pude agotar internamente a esto. Lamentablemente, pero creo que, si bien no está en mi ánimo nunca hacer este tipo de cosas, creo que es peor extenderse así en el tiempo. Es más, tengo una responsabilidad moral de expresarme como alternativa, porque si no estaría abandonando para que no haya ninguna alternativa”.

Luego indicó que “lo que dicen ahora Pino y los que lo acompañan, es que Pino tendría dos periodos más, no uno. Porque como se cambió después del segundo mandato, le quedan dos más. Bueno, no sé cómo hace el artilugio, pero dice que no solo tiene uno, sino dos, con lo cual se estaría quedando diez años en total. Nosotros creemos que lo que tenía para dar Nicolás a la institución, ya se lo dio”, remarcó Pereda.

¿Pero hay alguna duda, posibilidad de interpretar en más de un sentido, lo que dice el estatuto sobre los mandatos?

Pero no es cuestión jurídica porque había un compromiso cuando nosotros lo cambiamos. El socio no tenía idea del artilugio legal sobre esto, de que en realidad entra a correr desde el momento en que se cambie el estatuto. Eso no lo conoce, la gente común. Piensa que son tres períodos y le parece perfecto. Y ese fue el compromiso. Entonces acá no se trata tanto de lo jurídico, se trata más de la palabra y una cuestión ética de alguna manera. Si ya hiciste tres períodos, ¿para qué vas a ir por un cuarto período si vos te comprometiste? De todas formas, déjeme reforzar esto, porque ellos hicieron una consulta a la IGJ y la IGJ les expidió un dictamen no vinculante que decía, bueno, los cambios entran a regir a partir del momento del cambio. Pero los socios no hubieran votado jamás eso si sabían que le daba 10 años a Pino. Y ese es el punto.

Más allá de esta interna, ¿por qué quiere conducir la Sociedad RUral Argentina?, ¿qué imagina hacia adelante?

Hay varios pilares, pero el principal es lo gremial. Nosotros en lo gremial tenemos que marcar bien, definir cuál es la línea, cuál es el límite donde se trata de defender los intereses del productor agropecuario y representarlo. Entonces, no se trata de estar del otro lado, más cerca de los funcionarios que de los productores. En términos de interés hablo, no en términos de cercanía física.

¿Hoy eso está difuso?

A mí lo que me dice mucha gente es que ven cómo hay demasiada cercanía al gobierno y no tanta representación del sector. De eso es lo que la gente se queja. Entonces, una gremial fuerte, y para eso primero tenemos que marcarlo, tenemos que fortalecer la institución. ¿Cómo se fortalece? Primero tenemos que tener una mayor cantidad de representación. Todo tipo de representación es importantísima. Y de ahí es donde tenemos que trabajar juntos para lograr que todo el ecosistema agropecuario unifique su voz. Porque acá hay un montón de temas que por ahí no nos ponemos de acuerdo aunque todos tenemos el mismo interés y no nos damos cuenta. Hablo de la ley de semillas que está ahora vigente. En ese tema en particular, no es que la gente no quiere pagar, es que la gente está harta de que le saquen guita. ¿Se entiende? Y si le llevan en la soja el 24% del precio, decís tengo que pagar además regalías. La gente está con mucha bronca. Y eso es lo que pasa. Entonces tenemos la necesidad de tomar el toro por las astas. Después el punto de la competitividad. El campo necesita que le den más competitividad.

¿Cómo?

Primero sacale las retenciones. Es algo injusto que es totalmente confiscatorio, que no existe en ningún lado del mundo, que todos sabemos lo ridículo que significa. Pero segundo viene también este tema de la innovación. Cuando vos realmente ya tenés un campo pujante, que sabes que va para adelante, que si te deslomás como productor vas a tener resultados y no se los va a llevar el Estado injustamente, entonces estás dispuesto a pagar por innovación porque me conviene, porque voy a tener más rinde, más plata en el bolsillo. Y el otro punto, que no es menor, es el tema de la infraestructura y la logística.

Ahí hay un déficit importante...

En la medida en que va creciendo la producción, hay más presión en los puertos, más camiones, más presión sobre los caminos. Y eso hay que resolverlo. Ahora, con esta economía que nos dejaron y que están tratando de levantar, una de las cosas que no hacen es gastar dinero. Pero todo lo que no se gastó se va a tener que gastar y más, porque cuanto más tardan, más mantenimiento. Pero bueno, entendemos la situación. El gobierno está peleándola, está en una situación realmente difícil porque en el medio está el crecimiento y si tampoco crece el país, también se le va a complicar el cuadro fiscal. Entonces no es algo fácil.

Y en ese marco, ¿bajar las retenciones es algo imaginable en el corto plazo?

Sí, yo entiendo la situación, pero se los hemos explicado muchas veces ya y ellos lo saben. El mejor dólar invertido es en retenciones.

¿Cómo es eso?

Es que mientras que un dólar invertido en Vaca Muerta tarda bastante en ser devuelto a través de más producción, en el agro vos sacás la retención y te devuelven más producción de inmediato. En Vaca Muerta no es tan rápido. Ellos necesitan por lo menos 5 años de inversión. Así que nuestro discurso es ese. Nosotros sabemos que si nos sacan las retenciones, les devolvemos más producción. Porque el agro tiene para dar un montón más todavía. Lo dijo el Presidente en la apertura de sesiones.

¿Y la Rural Argentina, mirando hacia el interior, qué debería hacer?

Bueno, la producción está en el interior, no está en la Capital. Los intereses del campo están en el interior. Nosotros tenemos que armar una matriz, porque cada región tiene sus características desde el lado no solo productivo, sino también desde el lado de los desafíos, de condiciones de competitividad. En eso yo sé cómo manejar el tema organizacional para armar estas matrices donde se mezcla, por un lado, lo regional. A eso le llamamos nosotros acción gremial. Y, por otro lado, lo que llamamos acción política que son los distintos sectores. Por ejemplo, no es lo mismo la agricultura, la lechería, la ganadería, la forestación, las economías regionales. Cada actividad tiene, además, sus características de la región. Entonces, ahí hay que armar una matriz, hay que trabajar muy ordenadamente para poder usar toda la tecnología digital que existe y poder dar el seguimiento individual a cada cosa. Y tenemos que capacitar a nuestros directores para que sepan cómo y dónde representar y de qué manera. Y después tenemos unos ejes que son transversales. Toda la estrategia de comunicación que hay que hacer para el sector, que tampoco la podemos hacer solos porque ahí nos tenemos que sentar con la Mesa de Enlace. Lo mismo con las tecnológicas. Entonces, todo ese trabajo es un trabajo de articulación para lo cual también la Sociedad Rural debe impulsar alguna especie de foro agropecuario donde nos vamos juntando} en distintos lugares pero con todas las entidades, todas las que quieran trabajar para buscar ese discurso único, esa estrategia única y eso hace también a lo comunicacional porque lo comunicacional es muy importante.

Lo último, ¿la pelea la sigue hasta septiembre?

Y claro, por supuesto. Porque, ¿qué está pensando?

Pregunto si hay alguna chance de que esto se revise, se desactive la interna...

Eso no depende de mí, depende de Pino. Si dice ‘la verdad que tenés razón, me bajo, vamos a conversar’. Pero nosotros no, no tenemos ningún tipo de revisión. Para mí esto va hasta septiembre.