Lugares de Argentina sin medios locales; una valiosa foto del momento

Una investigación, impulsada por FOPEA con el apoyo de Google News Initiative, logró determinar los desiertos informativos en todo el territorio nacional

FOPEA, con el apoyo Google News Initiative, localizó los "desiertos informativos" en Argentina.

 

Los desiertos informativos son los ámbitos donde no hay medios de comunicación o bien existen pero con una gran dependencia del poder, así lo categorizó el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA). El trabajo también señala dónde los medios trabajan en condiciones de precariedad, y por lo tanto, no se favorece al ejercicio del periodismo local, o bien, es sumamente débil.

Con este trabajo, Argentina se suma a los países del mundo que han identificado las llamadas “zonas de silencio” a los fines de implementar medidas para promover el periodismo e impedir mayores deterioros.

El trabajo considera “medio de comunicación” a aquel que difunde al menos dos veces al mes información de interés público local (gobierno, salud, educación, seguridad, temas urbanos, ambiente, economía, cultura, etcétera), y además emplea y remunera a al menos un periodista que se percibe como tal aunque no disponga de un certificado académico que lo valide.

La investigación detectó 2.464 medios en todo el país y 13.597 periodistas. Los desiertos y los semidesiertos cubren tres cuartas partes del país. El 47,9% de los 560 departamentos que componen el territorio argentino están situados en la zona roja del periodismo local: son desiertos informativos.

Cómo está la ‘vegetación’ de tu comunidad

Para comenzar a contarles acerca de esta interesante investigación, en la semana del Día del Periodista, es importante referenciar las categorías que los investigadores utilizaron para cada realidad en los 560 departamentos de nuestro país.

Son ‘desiertos’ aquellos lugares en donde las condiciones para el ejercicio del periodismo profesional son sumamente débiles, la profesión está restringida o no ha conseguido desarrollarse de manera estable. Se habla de un ‘semidesierto’ si las condiciones para el ejercicio de periodismo profesional son escasas. Los investigadores estuvieron frente a lo que denominaron ‘semibosque’ en comunidades donde hay condiciones para ejercer el periodismo profesional pero se enfrenta a limitaciones y riesgos que podrían ser graves. Por último, la situación más satisfactoria para el ejercicio de la profesión son los denominados ‘bosques’ con condiciones razonables para los profesionales, un entorno que permite a las personas informarse de los problemas de su comunidad y mejorar la calidad de la vida pública local.

“La Argentina es un país heterogéneo, con realidades que difieren de distrito en distrito. Cada provincia conforma un universo distinto: fronteras adentro coexisten poblaciones con necesidades informativas diferentes. Pero estas demandas chocan contra el paradigma centralista, que históricamente llevó a mirar hacia el puerto porteño”, indica el trabajo y señala que por primera vez, “una investigación traduce al lenguaje de los datos, y mapea la distribución desigual de medios de comunicación y de periodistas con la finalidad de dimensionar el fenómeno expansivo de los desiertos de noticias locales”.

Julio Perotti es prosecretario de FOPEA, integrante del grupo de trabajo que elaboró el mapa de desierto de noticias, un trabajo coordinado por Irene Benito periodista de La Gaceta de Tucumán. Desde Rostros & Rastros le consultamos qué riesgo corren las comunidades donde hay un desierto informativo, de qué derechos se ven privados.

“Hablamos cada vez con más frecuencia de la crisis de los medios. Incluimos como factores la caída de las audiencias y la publicidad, Internet, la pérdida de la credibilidad y una serie más de eventos desafortunados que hunden a nuestra profesión y le quitan oportunidades de trabajo.

En este contexto, se acentúa la idea de que se van produciendo desiertos de noticias, esto es, lugares que no están servidos por medios locales. En un proceso de globalización, los medios locales adquieren una altísima relevancia porque enriquecen los procesos democráticos desde las mismas bases de la institucionalidad.

Mejor información, mejores ciudadanos, más capacidad para elegir a los mejores para el gobierno. Un círculo virtuoso que, sin embargo, no puede comenzar a girar si falta la información local para la ciudadanía”.

¿En las zonas donde sí hay bosque, igualmente hay dificultades que atender?

- Sí, siempre la situación del periodismo y de los medios requieren atención. Los problemas son absolutamente horizontales. La sustentabilidad se hace imprescindible no importa el tamaño del medio. En este caso, optamos por tomar como base de nuestro estudio los lugares donde no hay medios o donde estos están condicionados de manera tal que impiden el acceso de la ciudadanía a información de calidad.

¿Cómo evalúan a la Argentina en comparación con otros países de la región?

- Las problemática es similar, aunque las metodologías de medición fueron distintas en función de las realidades locales. Pero en las conversaciones con colegas de otros países que hicieron trabajos de esta naturaleza, encontramos muchas coincidencias y paralelismos increíbles. Aún tenemos que procesarlos.

¿Qué propuestas tienen desde FOPEA para capacitar ante la precarización del periodismo?

- Desde el nacimiento de FOPEA, la calidad del periodismo y, para llegar a ella, la capacitación, ha sido un objetivo fundamental. Hoy tenemos en marcha una enorme cantidad de cursos sobre distintas temáticas pero todos apuntados a mejorar nuestro desempeño profesional. Entonces, vamos a reforzar esa estrategia y a agregar otros que nos permitan atender más a fondo las problemáticas de aquellos que trabajan en una zona desértica o semidesértica de noticias, sin descuidar -claro- lo que ocurre en los bosques o semibosques, para usar la terminología del estudio.

¿Cada cuánto planean actualizar el informe?

- Por ahora vamos a seguir ajustando este trabajo. Esto, como dijo nuestro presidente, Fernando Ruiz, es una foto de un momento. Y es tan valiosa que va a requerir un tiempo para procesar todos sus datos y, como señalamos antes, tomar más acciones orientadas al problema del desierto. Dos detalles. Primero, lo que aprendimos de este trabajo es el esfuerzo enorme para relevar todo el territorio. Y en segundo lugar es que hay que dejar pasar un tiempo para que ese paisaje exhiba algún cambio en función de las acciones que tomemos para contribuir a mejorar el paisaje.

No es un censo

La investigación no puede considerarse un censo de medios y periodistas, si bien se trata de un universo inmenso, no es el universo total porque no comprende a todos los medios y periodistas concentrados en los bosques informativos ya que la prioridad era explorar los desiertos. Además, en algunos casos hubo resistencia para completar la encuesta y no estaba dentro de los objetivos lograr un trabajo censal, no se podría haber cumplido en el tiempo y con los recursos disponibles.

Los llamados medios con “alcance nacional”, normalmente con sede central en ciudad de Buenos Aires, no fueron encuestados porque se priorizó la producción y difusión de noticias locales.

En Córdoba

La investigación exploró departamentos en algunas provincias (es el caso de Córdoba por eso Río Cuarto está representada como departamento), municipios en otras y barrios únicamente para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según la nomenclatura y la extensión del Censo 2010.

Mapa Cordoba investigación FOPEA

El 39% de los departamentos de Córdoba son semibosques informativos. Y el 27% son bosques. La investigación relevó 248 medios y 1385 periodistas.

“Si bien el medio predominante en Córdoba es el portal digital de noticias manejado por una sola persona, también se destaca la presencia de las estaciones de radio que emplean a alrededor de tres periodistas, sobre todo fuera de la capital”, señala el informe respecto de nuestra provincia.

La provincia tuvo un abordaje departamental por eso el estudio habla del departamento Río Cuarto como un bosque informativo con 12 medios relevados y 88 periodistas detectados. “En este lugar es posible saber lo que pasa y, eventualmente, oír voces críticas, aunque ello no implique que no haya amenazas para medios y periodistas” dice la investigación al respecto.

Más conclusiones

El 47,9% de los 560 departamentos relevados son desiertos informativos, el 25,2% son semidesiertos, el 17,1% son semibosques informativos y el 9,8% son bosques.

La Rioja, Santiago del Estero y Formosa son las provincias que exhiben mayor densidad de desiertos informativos. Y son cinco las provincias que carecen por completo de bosques informativos: Formosa, Jujuy, San Juan, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.

Hay 13 provincias donde más de la mitad de los departamentos son desiertos informativos.

Mendoza, Córdoba y Santa Fe son las provincias que exhiben menor cantidad de desiertos informativos. La mitad de los departamentos de Neuquén son semidesiertos informativos. El informe se puede consultar aquí.

Por Fernanda Bireni