Los próximos siete días serán trascendentes para el peronismo. Llegó la hora de empezar a definir qué van a hacer las distintas facciones. Si van a ir unidos o separados, quién va a tener la lapicera para armar las listas, quiénes estarán presentes en la mesa de negociación, cómo se va a plantear la estrategia electoral, cuál será la comunicación de campaña.
Cristina Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner necesitan empezar a acumular definiciones. En once días se vencerá el plazo para presentar las alianzas. Diez días después se tendrán que presentar las listas de candidatos para la elección bonaerense. Se acabó el margen para las especulaciones.
El clima para negociar un acuerdo de unidad no es el mejor. Más bien todo lo contrario. En La Cámpora no terminan de aceptar el rol protagónico de Kicillof en la mesa de Unión por la Patria (UP), ni su futuro como líder de un espacio que necesita, si o si, dar comienzo a una nueva etapa que genere expectativa. La relación de Máximo Kirchner con el Gobernador es pésima. Y eso no ayuda.

