El episodio tuvo lugar en el patio de comidas a cielo abierto del predio comercial ubicado a la vera de la ruta provincial Nº 30, a pocos metros de su intersección con A005.
Allí, bajo circunstancias que son materia de investigación, un hombre asestó una letal patada a un perro conocido por el nombre "Gringo" a la altura del bazo que derivó en la muerte del animal, en momentos en que el lugar se encontraba concurrido por varios asistentes.
La acción generó de inmediato críticas e indignación en los presentes, que incluso algunos hasta intentaron increpar al agresor, y ese mismo malestar se multiplicó luego a través de las redes sociales en donde se puso en tela de juicio el accionar del hombre.
En principio, este último habría justificado su agresión ante un supuesto ataque del animal hacia su hija menor de edad.
Por otra parte, los denunciantes sostienen que se trataba de un perro comunitario que era muy querido en el lugar e inofensivo para los más pequeños, y que solo habría cruzado un par de ladridos con otro can que se encontraba en el sector.
Lo cierto es que el episodio generó malestar en la sociedad y reinstaló el debate respecto a la situación de los animales callejeros.

