Cinco perros que viven en la Terminal recibieron camitas gracias a una iniciativa solidaria
Se trata de una médica veterinaria oriunda de San Juan
Los cinco perros que viven en la Terminal de Ómnibus de Río Cuarto tienen nuevas camitas para resguardarse del frío. La iniciativa fue de Celina Pastor, una veterinaria que confeccionó los espacios de descanso junto a una amiga. La propuesta se suma al cuidado diario que los canes reciben de taxistas y otros trabajadores de la terminal, que están pendientes de su alimentación y salud.
Una iniciativa solidaria para resguardar a los perros del frío
La historia comenzó durante uno de los viajes de Celina, oriunda de San Juan que, al llegar a la Terminal de Río Cuarto en una noche de mucho frío, encontró a los perros durmiendo sobre cartones y a la intemperie. La situación la movilizó y decidió buscar una manera de brindarles un lugar más cómodo y protegido.
“Vi que estaban durmiendo en cartones y que tenían mucho frío, que el frío les atravesaba sus huesitos. Ahí empieza esta historia linda”, contó Celina en diálogo con Puntal.
Para concretar la idea, decidió reutilizar un colchón de dos plazas que ya no usaba. Lo desarmó, compró telas y convocó a una amiga, quien aportó su máquina de coser. Entre las dos tomaron las medidas, confeccionaron y rellenaron las camitas.
“Logramos este objetivo que era que ellos pudieran tener una cama digna donde dormir y que no pasen frío”, explicó la veterinaria, quien se mostró contenta al regresar a la Terminal y encontrar a los animales descansando en sus nuevos espacios.
Actualmente son cinco los perros que viven en el lugar. Dos de ellos ya son de avanzada edad y, según explicó Cecilia Riveros, trabajadora de la Terminal, ya sufren las consecuencias de dormir sobre superficies duras. Por eso, destacó la importancia de contar con las nuevas colchonetas.
Una red de cuidados que funciona todos los días
La iniciativa de Celina se suma al trabajo de un grupo de personas que desde hace tiempo acompaña a los animales. Entre ellas está Cecilia, quien los tiene presentes en su rutina laboral, y Sergio Somaré, un taxista que se convirtió en uno de sus principales cuidadores.
“Él es el que ayuda a los animales, viene a la madrugada, los va a buscar, llama al veterinario, no les hace faltar nada”, contó Cecilia. También destacó la colaboración de Mónica, otra de las trabajadoras de la Terminal que participa de los cuidados.
Concientizar sobre el cuidado animal
Más allá de esta experiencia, la veterinaria planteó la necesidad de generar mayor conciencia sobre la responsabilidad que implica tener una mascota y el respeto que merecen los animales.
“Son seres sintientes. Los nenes por ahí buscan tener un perrito y hay que enseñarles que no son un juguete, un pasatiempo, sino seres que sienten y necesitan tratarse con amor, con respeto y con cuidado”, sostuvo.
Además, advirtió sobre la problemática de la sobrepoblación de animales en situación de calle y consideró que hacen falta más campañas de castración masivas para reducir la cantidad de perros y gatos que viven sin protección.
