Cada 11 de junio se celebra en nuestro país el Día del Vecino con el objetivo de fomentar la buena convivencia, la tolerancia, cooperación y respeto mutuo. Con este propósito, desde la Vecinal Santini de Moldes comenzaron a organizar un festejo que se proponía seleccionar al mejor vecino de cada uno de los barrios de la localidad. Sin embargo, la pandemia pospuso la celebración por dos años, hasta la noche del sábado. El centro de jubilados fue sede de la fiesta con música en vivo, a la que asistieron alrededor de 160 personas y en la que se escogió, además de a los mejores vecinos de cada barrio, a los mejores de la ciudad.
Los doce representantes que fueron escogidos en las urnas votaron esa noche al “mejor vecino” de la ciudad pero, al presentarse un empate entre dos candidatos, ambos compartieron la distinción. Se trata de Oscar “Bayín” Berardo y Gerardo Caletti.
Gerardo Caletti tiene 72 y es conocido por ser dueño de la panadería “Caletti” y por su militancia política. Vive en el barrio Zambroni –que fue el que lo escogió en una primera instancia- desde 1985. “Tenemos una panadería familiar en casa y dentro de nuestras posibilidades tratamos de hacer lo mejor posible, dar una colaboración a la gente”, explicó a Puntal. “En la época de la pandemia fue muy duro para los sectores más humildes. Nosotros seguimos trabajando y ahí venía mucha gente. Jamás se les ha negado un pedazo de pan o una factura”, añadió.
Nacido en Moldes, hijo de un trabajador ferriovario, empezó a estudiar en la Universidad de Río Cuarto en el 73, cuando ganó Cámpora, pero abandonó al poco tiempo: “En ese tiempo nos daban beca completa y hubo una razzia y me volví a Moldes y dejé de estudiar. Hoy lo lamento más que nunca”, expresó.
Desde esa época viene su militancia política. “Yo padecí el calvario de la dictadura”, señaló el hombre, que estuvo detenido en la cárcel de Río Cuarto, en la de Córdoba y en La Plata durante la dictadura cívico-militar del 76.
“Aparte de la política, que es mi vida, me gusta mucho el fútbol y los domingos voy a la cancha de Everton para entretenerme”, dijo.
Para Gerardo, el alma mater de la panadería es su esposa. Además, trabajan allí tres de sus cuatro hijos, ya que uno se mudó a Villa Mercedes y abrió una sucursal allá.
Respecto de la fiesta, la calificó como “una fiesta familiar hermosa” y resaltó el trabajo que viene realizando la vecinal.
Además, opinó que “Moldes ha progresado mucho como la mayoría de los pueblos del país”. “Si estuviéramos en un lugar donde pasara una ruta nacional, hubiésemos progresado aún más”, indicó.
Sobre la elección de Bayín Berardo como el otro mejor vecino, comentó: “Es un tipazo. Hace mucho no lo veía y se sentó en la mesa nuestra”. Contó que, al resultar empatados en la votación, ellos sugirieron compartir el reconocimiento en lugar de ir a un desempate. “Y, como había una sola plaqueta, Bayín me propuso que la deje en la panadería”, contó.
Por su parte, Oscar “Bayín” Berardo, quien también fue galardonado como mejor vecino de la ciudad, dijo que la noticia lo tomó por sorpresa.
“A mí en Moldes me conocen todos”. “Yo tenía cinco años cuando vine a este barrio (Toro), hoy tengo 69. No había nada, nada. Mi papá hizo dos piecitas y empezamos a vivir acá”, recordó.
Además, contó que sus padres “ya eran muy buenos vecinos”. Su papá, albañil; su mamá, ama de casa. Bayín comentó que su casa “era la sede para tomar mates de gente de todos los barrios”.
Además, vivía a una cuadra del Colegio Nacional, donde cursó sus estudios y tejió relaciones con muchas personas.
“A mí me gusta mucho el deporte”, explicó. Tan es así que fue campeón provincial de bochas, ganó el campeonato con la fusión Belgrano-Toro a fines de los setenta y es un fanático de las maratones. “Tengo casi 70 años y me cuesta pero me encanta”.
Bayín tiene un taller al lado de su casa, a donde va a tomar mates todas las mañanas. Además, en su taller de bicicletas le da una mano a quien lo necesita. “Me conocen todos: los chicos, los grandes”.
“Ha pasado mucha gente por mi barrio y siempre tuve relaciones con la gente. No sé si me han elegido porque paso todos los días silbando, o saludando, no sé”, indagó.
Respecto a Gerardo, opinó “que es un chico muy bueno y muy solidario”. “Yo me crie con el hermano y con Gerardo fuimos compañeros de fútbol en Belgrano”, contó.
Recuperar la fiesta
El secretario de la Vecinal Santini, Damián Gorriti, explicó a Puntal que la idea surgió para “rescatar el día del vecino y homenajear a quienes elijan sus pares”. Además, opinó que a la hora de elegir a su representante los atributos que resaltaban de cada persona eran “solidaridad, buenas actitudes, sencillez, colaboración y socialización con sus pares”.
“Creo que lo sorprendente es que hubo 552 votos en total y no se polarizó. Hubo muchísimos vecinos que fueron votados, lo que habla de que hay muchas personas en nuestra ciudad que reúnen esas características”, añadió.
A lo largo de 15 días, cada ciudadano pudo colocaron su voto con el nombre de su vecino o vecina favorita en una urna que había en comercios y en la Vecinal Santini.
Gorriti valoró la participación de la gente en esta elección. “Charlábamos que para el Presupuesto Participativo votaron 300 personas más o menos y para esta iniciativa votaron 552 personas”.
Por su parte, el viceintendente Gustavo Argüello, quien también asistió a la fiesta, celebró la posibilidad de “recuperar el evento”. “Moldes es una ciudad donde nos conocemos todos, esta fiesta forma parte del calendario de los festejos y es muy importante que la hayamos podido volver a hacer”, dijo. Además, señaló que “cada una de las personas destacadas son conocidas en la localidad por haber realizado un aporte”.
A la vez, consideró que los habitantes de Moldes son “solidarios”, que apoyan causas benéficas de personas o instituciones cuando lo necesitan. También destacó el trabajo conjunto con la vecinal, en la realización de talleres o el funcionamiento de la sala de primeros auxilios y resaltó el “empuje” que tienen los directivos.
Magdalena Bagliardelli. Redacción Puntal

