El Gobierno de Perú dispuso hoy por decreto prorrogar el estado de emergencia en algunas regiones de la zona centro y sur para contener las protestas que se registran desde hace dos meses en el país, mientras se confirmó la muerte de un joven en un enfrentamiento ayer con la policía, lo que lleva a 48 el número de fallecidos en las manifestaciones.
El decreto, publicado en el diario oficial El Peruano, establece "prorrogar, por el término de 60 días, a partir del 11 de febrero al 11 de abril de 2023, el estado de emergencia en algunos distritos (de la zona centro y sur) ante la continuidad de actividades terroristas y la comisión de otros ilícitos".
La norma señala que el estado de emergencia se prorroga en 44 distritos de los departamentos de Junín, Huancavelica, Ayacucho y Cusco, ubicados en el sur.
El estado de emergencia implica la suspensión de los derechos constitucionales relativos a la inviolabilidad de domicilio, libertad de tránsito en el territorio nacional, libertad de reunión, y libertad y seguridad personales.
Los distritos comprometidos pertenecen al área geopolítica conocida como Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), zona convulsionada donde operan remanentes de la organización terrorista Sendero Luminoso en actividades de apoyo al narcotráfico.
En reiteradas ocasiones el Gobierno afirmó que en las protestas que ocurren desde diciembre hay "infiltración" de "terroristas".
Las manifestaciones reclaman la salida de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Congreso y el adelanto de las elecciones generales.
Las cifras oficiales hablan de 47 muertos en enfrentamientos -46 civiles y un policía- y otros 10 fallecidos por causas derivadas de los bloqueos.
Pero la cifra se iría a 48 después de que los medios confirmaran la muerte de Denilson Huaraca Vilchez ayer en la región Apurímac durante los últimos enfrentamientos.
Durante el paro general y las marchas se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en varios puntos del país, entre ellos el centro de Lima, donde la Policía usó gases lacrimógenos y balas de goma.

