El gobierno municipal tiene por delante otras 9 cuotas de 658 mil dólares mensuales. Son los compromisos del bono en moneda extranjera que emitió a finales de 2017 y que, desde entonces, se han convertido en una complicación. Como el dólar al que acceden los municipios está en el orden de los 90 pesos, los vencimientos totalizan casi 533 millones.
Pero la intención de la Secretaría de Economía es reconvertir esa deuda, pasarla de dólares a pesos y establecer una estructura de cancelación más extensa en el tiempo y, por lo tanto, menos pesada para las arcas locales.
Por eso, Economía ya inició conversaciones tanto con el agente financiero, que en este caso es el Bancor, como con el gobierno provincial.
Originalmente, el gobierno captó 14,8 millones de dólares a una cotización de $ 17,51. Ahora debe devolverlos a 90.
Según las previsiones del equipo que conduce Pablo Antonetti, en mayo o junio ya se firmarían los contratos de reestructuración o cancelación para emitir un bono en pesos que reemplace al que actualmente es en dólares.
Originalmente, en noviembre de 2017, el gobierno de Río Cuarto emitió un bono por 14,8 millones de dólares, que entonces significaba un total de 260 millones de pesos. Pero las sucesivas y bruscas devaluaciones provocaron que esa deuda, que entonces el Ejecutivo consideraba manejable, se hiciera impagable. El Estado avanzó en una primera reestructuración, posteriormente recibió asistencia del Estado provincial para transformar una parte de los vencimientos en pesos y, finalmente, quedaron para este año 12 cuotas de 658 mil dólares cada una. Es decir, durante 2021 está concentrada la mitad de la deuda original (los compromisos totalizan casi 7,9 millones de dólares).
“La intención es que el Municipio termine de cancelar las 9 cuotas en dólares que le quedan, honrar sus compromisos y cancelar íntegramente el título en dólares. Obviamente, vamos a requerir algún financiamiento en pesos mucho menor y por eso iniciamos las conversaciones con el agente financiero, el Banco de Córdoba, en consonancia con el gobierno provincial. Estamos en pleno proceso de análisis de las posibilidades del instrumento financiero que nos permitirá cancelar los títulos en dólares. Creemos que los contratos de reestructuración o colocación estarán en mayo o en junio”, manifestó el secretario de Economía, Pablo Antonetti.
El presupuesto original para este año contemplaba pagos de la deuda por 1.659 millones de pesos;sin embargo, el gobierno señaló que el monto final será considerablemente menor por el programa de reestructuración de la deuda que firmó con el gobierno provincial. Ese programa contempló que el año pasado la Provincia se hiciera cargo de cancelar las cuotas de los vencimientos en dólares y que le diera a la Municipalidad la posibilidad de pagar en pesos. Es decir, el acreedor para el Estado local -de ese tramo de la deuda- ya no eran los tenedores sino el Estado provincial, que diseñó un plan de devolución sumamente beneficioso porque contemplaba la pesificación y, además, una tasa reducida, aparte de un plazo de gracia.
La pretensión del gobierno municipal fue, desde el inicio, afrontar el primer tramo de los vencimientos en dólares de este año con fondos propios y apostar por un instrumento financiero para reestructurar el peso de la deuda en dólares durante el último semestre. El objetivo es acceder a plazos más largos y a una tasa más beneficiosa.
El superávit, una reserva para un año imprevisible
El primer trimestre del año arrojó para la Municipalidad un superávit que, en términos nominales, fue el doble del que se consiguió el año pasado. Alcanzó los 540 millones de pesos.
Sin embargo, desde el gobierno municipal señalan que prefieren ser cautos y seguir conteniendo los gastos como durante el primer trimestre porque es imprevisible el comportamiento del resto del año, fundamentalmente en lo referido a la evolución de la pandemia y de la actividad económica.
“Tenemos que ser cautos y tomar este informe como una estructura de reserva para el resto del año. Estamos en el proceso de saneamiento de la deuda y apuntamos a una pagabilidad más laxa, que no ahogue las finanzas. Pero tenemos que ser cautos porque está prendido el semáforo naranja. Hay que ver lo que pasa en Buenos Aires. Ojalá en Río Cuarto no pase lo mismo pero tenemos que contemplar la posibilidad de una caída en la recaudación;tenemos que ser cautos, por eso tenemos que tomar esta posición financiera como una cuestión de reserva”, manifestó el secretario de Economía, Pablo Antonetti.
El funcionario municipal indicó que durante el año, como ocurrió en 2020, se produjo una reestructuración en algunos gastos, como por ejemplo la obra pública, para ir analizando cómo se van comportando la actividad y la recaudación de impuestos.

