"Queremos recomponer obviamente el acceso a medicamentos. No puedo anticiparlo, pero va a pasar en las próximas horas: le hemos pedido de urgencia a la industria [farmacéutica] que tenga en consideración una rebaja masiva para todos los medicamentos y sé que están trabajándolo intensamente", dijo el funcionario.
En una conferencia que brindó para anunciar el nuevo protocolo para la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), González García fue consultado sobre la promesa electoral del presidente Alberto Fernández de garantizarles a los jubilados el acceso gratuito a los medicamentos, tras lo cual confirmó esta negociación con los laboratorios.
Al respecto, detalló que le pidieron a la industria farmacéutica que los precios sean "estables", de manera tal que permitan ayudar "por lo menos unos meses" a los consumidores y generar así "un clima de tranquilidad", teniendo en cuenta "la inercia de la inflación".
"Vamos a volver a que se ponga en funcionamiento un programa muy masivo de acceso a medicamentos que es para los más débiles socioeconómicamente, que era el plan Remediar", afirmó el ministro de Salud, y señaló que ese programa también incluye los anticonceptivos. "La política de medicamentos pretendo que sea una cosa fuerte de nuestra gestión", concluyó.
Según informó ayer La Nación, González García y algunos de sus colaboradores llamaron a los laboratorios nacionales y extranjeros para hacerles un pedido ambicioso: retrotraer los precios de los medicamentos al 1° de octubre y congelarlos durante seis meses contados desde esa fecha, es decir, hasta el 31 de marzo próximo.
La propuesta oficial cayó como un balde de agua fría entre los popes de la industria farmacéutica, que si bien esperaban medidas en este sentido no las imaginaban tan "agresivas", tal como las definieron en un laboratorio nacional.
La elección del 1° de octubre como fecha de partida para los precios no es casual. Luego de la fuerte devaluación posterior a las Paso el incremento de los precios de los medicamentos se aceleró, proceso que se extendió durante septiembre, octubre y noviembre, alimentado por la inflación y la suba del dólar y por un posible congelamiento.