Río Cuarto

Piden prisión domiciliaria para un interno que perdió la vista en la cárcel

Se trata de Federico Becker, acusado de abuso sexual simple contra una menor, pero sin condena. Su madre y su tío reclaman el beneficio por sus numerosos problemas de salud. También cuestionan al fiscal de la causa
Piden prisión domiciliaria para un interno que perdió la vista en la cárcel
Becker está con prisión preventiva en la cárcel local.   

La familia de Federico Becker, con prisión preventiva por una acusación de abuso sexual simple contra una menor, pide que se le otorgue el beneficio de la domiciliaria por razones de salud. “Es por motivos humanitarios”, señalan, y recuerdan que ya perdió la visión de un ojo y sufre incontables problemas.

Detenido desde hace 15 meses, su familia sostiene que es inocente y espera que se sustancie el juicio para poder demostrarlo.

Becker padece de severos problemas de salud y discapacidad, como consecuencia de un intento de suicidio a los 13 años, que derivó en decenas de intervenciones quirúrgicas para reparar el daño que sufrió.

“Federico no solo perdió la visión de un ojo, y casi no ve del otro, por la desidia y burocracia del sistema judicial que no atiende los problemas de salud. Tiene más de 40 intervenciones quirúrgicas, es propenso a cualquier tipo de infecciones y más en un lugar que no cuenta con una higiene adecuada, para este tipo de personas. Han pasado varios psiquiatras que lo atendieron por videollamadas que duraron apenas dos minutos, otras en personas que estuvo escasos minutos. Él vive dopado, por momentos pierde la memoria y además de ser una persona de doble vulnerabilidad, abusan de su condición de ser una persona discapacitada y que no está en condiciones de poder defenderse”, sostuvo Marta, la madre del joven.

El fiscal que instruye la causa en su contra es el de cuarto turno, Daniel Miralles, que hasta ahora no elevó la causa a juicio.

El tío del joven, Juan Carlos Grasso, asegura que en una visita a la cárcel, el magistrado dialogó con Becker y lo cuestionó por haber cambiado de abogado, y le recordó que el anterior “era muy bueno”. La familia sostiene que entre ambos existía una relación de amistad.

“El 25 de marzo de este año, en pleno proceso de solicitud de una prisión domiciliaria que debía resolver el juez de control, el señor Miralles, haciendo abuso de su autoridad, le dice a Federico por qué sigue insistiendo con la domiciliaria, ya que él es amigo del juez de control, que le iba a rechazar todo y le anticipaba la condena que le iba a dar”, relata Grasso.

“A nuestro entender, este señor cuestionado en el ámbito judicial actúa equivocadamente o con malas intenciones, aprovechándose de su cargo y de que nadie le llama la atención”, agregó.

Según explicó el tío del detenido, el médico psiquiatra Jorge Alegría, preocupado por la situación complicada y de riesgo de vida de Becker, pidió verlo en el penal, pero el pedido para poder acceder a la cárcel derivó en un vericueto burocrático entre el fiscal y el director del establecimiento penitenciario. Al final, ese encuentro nunca se pudo concretar, y la familia señala la falta de voluntad del magistrado para posibilitarlo.

“No se autoriza para que no salga a la luz el estado de salud que está padeciendo Federico y que se está agravando día a día por la desidia y negligencia de la Justicia, y en especial del Miralles, responsable principal de lo que le esta sucediendo”, señaló Marta, su mamá.

“Debemos resaltar que si bien recibe atención medica en el lugar, la misma es precaria e insuficiente, y a nuestro entender se oculta la realidad de su estado de salud, que está empeorando, y como remarcamos anteriormente, puede causar problemas serios que será tarde para remediar”, agregó la mujer.

Por otro lado, recordó que hace un mes una persona las contactó aludiendo ser amigo del fiscal. “Parece que el fiscal tiene intermediaros, por lo que nosotros hemos visto”, dijo.