Polémica con las piletas: la empresa denunció extorsión y amenazas
El conflicto suscitado en torno a la denuncia contra la empresa cordobesa Viviendas Casabella por incumplimiento de los contratos de adquisición de piletas escribió ayer otro capítulo: los propietarios de la firma reiteraron el compromiso de cumplir con los contratos, demorados por el retraso en la entrega de materia prima por parte de los proveedores, pero a la vez salieron al cruce de la abogada representante de los damnificados riocuartenses, Marilyn Morales.
Sergio Alfaro Aguirre y Eduardo Gamond Liprandi, representantes de la firma Viviendas Casabella explicaron en diálogo con Puntal AM! los motivos por los cuáles incumplieron los plazos estipulados inicialmente para la materialización de piletas y se comprometieron a cumplir cada uno de los contratos en los precios fijados en cada documentación, sin actualizaciones.
Pero lo más contundente de la réplica empresarial fue la contradenuncia dirigida directamente a la abogada Marilyn Morales, representante de los damnificados que iniciaron tales acciones para reclamar por sus piletas, y a su marido, a quienes acusaron públicamente de “extorsión y amenazas de muerte”.
Aguirre consideró que en su aparición pública en Puntal AM! el día de ayer, la abogada “no contó todo” y desandó una serie de episodios previos a la denuncia de los damnificados, que la tienen por protagonista a ella y a su marido.
Resumió que la abogada y su esposo adquirieron una pileta en Viviendas Casabella y que cuando fueran a instalarla le dijeron que no la querían, pero a la vez que pretendían la devolución de la seña aportada con intereses, lo que llevaba la suma de los $ 87 mil pesos iniciales a unos $ 400 mil, algo que la firma rechazó.
A partir de ello, se habrían suscitado luego las actuaciones conjuntas a vecinos damnificados por un lado, y hasta habrían recibido amenazas de muerte por parte del marido de la abogada, según denunció Sergio Alfaro Aguirre.