La columna encabezada por sus padres, hermanos, abuelos y otros familiares, con una pancarta que decía “Justicia por Bruno”, recorrió la plaza central de la ciudad para luego dirigirse hasta la jefatura de la Unidad Departamental, con el acompañamiento de amigos y compañeros del joven estudiante de Arquitectura y jugador de handboll.
En la puerta de la central policial se encontraban el director y subdirector Maximiliano Funes y Hugo Ríos, respectivamente.
Durante la marcha se escuchó el reclamo de justicia y como cierre de la convocatoria un aplauso cerrado.
Wilder Brondo, papá de Bruno, reclamó “la detención inmediata del conductor de la camioneta; no fue un siniestro vial, fue un delito vial por la velocidad a la que conducía y por los testigos que intentó hacer creer que manejaba el acompañante”.
Con la voz entrecortada, Brondo calificó a su hijo “como un grande”, “muy querido por sus compañeros de la Universidad de Mendoza o la Universidad Nacional, del Colegio Galileo, en el gimnasio y en el trabajo”.
“Estaba a un paso de tener su título de arquitecto; todo al diablo en segundos”, afirmó el papá de Bruno.
Liliana, la mamá del joven, dijo que “Bruno era un ángel” y por eso “queremos que haya justicia y no quede en la nada como pasó otras veces”.
“Fue un delito vial, por eso pedimos que la justicia actúe”, dijo Liliana, tras la marcha en el centro de la ciudad.
En la convocatoria participaron familiares de otras víctimas de accidentes viales en la ciudad, al igual que Ezequiel Chirino, el papá de Matías, quien murió en un bautismo de fuego de ingreso a la vida militar en el Grupo de Artillería 3 de Paso de los Libres.
Pedido en tribunales
Por su parte, el abogado Diego Larrey se comprometió ante los manifestantes a realizar todas las acciones legales para que haya justicia por Bruno.
Larrey explicó que, tras la feria judicial, la causa quedó en la Fiscalía de Instrucción de Tercera Nominación, y que la primera acción que solicitarán será la detención del conductor y “que se los cite a declarar para que expliquen la actitud que tuvieron con posterioridad al accidente, que está determinado en el Código Penal”.
“Acá hay un claro entorpecimiento del proceso judicial, tanto del conductor como del acompañante, al margen de quién era el que manejaba la camioneta al momento del siniestro”, afirmó el abogado de la familia Brondo.
Larrey indicó que al margen de un video que circula sobre la velocidad a la que circulaba la Amarok al momento del impacto, la Fiscalía habría solicitado otros.
“Es clara la velocidad a la que circulaba la Amarok en un sector semaforizada y el peligro de esa encrucijada”, sostuvo.
Larrey agregó que se espera también el resultado del test de alcoholemia al supuesto conductor y también al dueño registral de la camioneta.
Colisión
La tragedia vial se registró pasadas las 5.30 del 5 de julio en la esquina de Presidente Perón y Maipú entre una camioneta Amarok en la que iban dos jóvenes de 25 años y un Renault Clio, con seis ocupantes. Brondo iba en el asiento trasero y recibió de lleno el impacto.
La camioneta se desplazaba por Maipú de sur a norte y terminó su recorrido contra una columna del semáforo. Sus ocupantes no sufrieron lesiones.
En tanto, el Clio lo hacía por Perón de oeste a este, con seis jóvenes de 22 a 29 años a bordo.
Todos fueron derivados al Hospital con lesiones de distinta consideración, tras ser asistidos por el servicio de emergencias médicas.
En el lugar también intervino Bomberos para rescatar a los ocupantes de la parte trasera del automóvil, que recibió el impacto en el lateral derecho.
Los jóvenes regresaban de una fiesta que se había realizado para recaudar fondos para avanzar en la colocación del césped sintético de la cancha de Hockey de la Universidad.