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Alumna del Cristo Rey se consagró en la Olimpíada Nacional de Historia

Ana Luz Dieser obtuvo el primer premio en la competencia que reunió a los mejores estudiantes del país. Fue con su cuento "Mejor morir luchando", inspirado en la figura de Leandro Alem. Es la segunda vez que ocurre.
 

Por segundo año consecutivo, una alumna del Colegio Cristo Rey se consagró ganadora en la Olimpíada Nacional de Historia, organizada por la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe). La estudiante de quinto año Ana Luz Dieser fue reconocida por “Mejor morir luchando”, un cuento inspirado en Leandro Alem, figura clave de la Revolución del Parque, ocurrida en la Argentina en 1890.

En diálogo con Puntal, Ana y su profesora, Mariela Peralta, contaron cómo fue la experiencia y se refirieron al logro alcanzado.

-¿Cómo fue participar de la final?

Ana: Participar de una final fue para mí una verdadera alegría. Tener la posibilidad de defender y explicar mi trabajo ante otros jóvenes finalistas, docentes y el jurado fue un honor. Fue difícil, también, ya que como toda final requiere de mucha preparación y concentración, para poder hablar con claridad y poder decir todo lo que uno tenía en mente de la mejor manera. La verdad es que fue una experiencia maravillosa y muy grata, donde además aprendí muchas cosas de los otros trabajos.

Ana Luz Dieser: Se consagró ganadora en la Olimpíada Nacional de Historia

-¿Cómo fue la competencia con los otros alumnos?

Ana: La competencia fue muy difícil, ya que la calidad de los trabajos presentados fue muy alta. El jurado también fue muy exigente, y tuvieron en cuenta muchas cosas para evaluarnos. De todas maneras, fue muy lindo poder escuchar los otros trabajos y aprender de ellos, además de interactuar con los docentes y recibir comentarios de otros compañeros. Lo que más me gustó fue recibir la devolución del jurado.

-¿Qué implica para vos haber ganado esta instancia nacional?

Ana: Implica muchas cosas. Nunca escribí para ganar; lo hice por mi amor por la historia y la literatura. Sin embargo, recibir este reconocimiento significa mucho para mí, ya que este año fue muy difícil y estos logros pesan más. Creo que a la vez significa un triunfo para el ámbito de la educación, ya que poder continuar con estos eventos en la pandemia implicó un gran esfuerzo, por parte de los docentes, de la olimpíada y de los estudiantes. Me hace muy feliz que mi trabajo haya sido reconocido y premiado, ya que además fue hermoso poder representar a mi colegio, a Río Cuarto y a Córdoba dentro de mi categoría. Por último, también me parece hermoso haber podido culminar mi último año de Historia de esta manera, luego de casi 5 años de trabajo con mi docente, Mariela Peralta.

-¿Creés que esto va a motivar a otros chicos a involucrarse más con olimpíadas como esta?

Ana: Sí, creo que esto es una noticia que merece ser difundida. No porque lo haya ganado yo, sino porque significa dar a conocer esta clase de competencias, que muchas veces los chicos desconocen. Si bien los docentes siempre lo difunden, por ahí a uno le parece difícil e imposible. Yo creo que todos son capaces de hacer trabajos increíbles, y que hay que animarse. Me parece genial que existan eventos así, que den lugar a las voces de los jóvenes y los animen a pulir sus habilidades. Espero que esto sirva de incentivo para otros chicos y se animen a participar en diferentes olimpíadas.

-¿Qué significa el logro de Ana?

Mariela: El logro de Ana significa muchas cosas. En primer lugar, que el compromiso, la dedicación y el profundo deseo por potenciar los dones recibidos en un alumno da sus frutos. Ana podría recibir este tipo de reconocimientos en cualquier espacio curricular porque es brillante. Además, en este año en particular, es un premio a no bajar los brazos, a decirles sí a los desafíos, a poner todo de sí para lograr aquello que se anhela.

-Esta es la segunda vez que una alumna del colegio gana la instancia nacional (el año pasado fue Sol Riera), ¿tiene que ver con la buena base de la institución?

Mariela: Recibir este reconocimiento para nuestra institución es un premio compartido. Cada uno de los docentes trabajamos con profunda vocación y entrega a la misión de enseñar en la piedad y las letras. Desde el alma, sembramos en cada estudiante las semillas del conocimiento, desde la verdad, la belleza, los valores y la justicia, pero ante todo desde la esperanza.