“En 2001 me recibí de diseñador industrial y comencé a preparar lo que es mi portfolio, que no es nada más ni nada menos que lo que para otras profesiones significa el curriculum vitae y que en diseño implica un resumen en gráficos y explicativos de lo que estamos capacitados para poder hacer”, detalla a Puntal ADC Colombo Carbone.
Con ese cúmulo de información, golpeó puertas en firmas de Estados Unidos y Europa como Audi, Mercedes Benz, Honda y Renault, hasta que finalmente la marca alemana mostró especial interés en sus producciones.
“A la gente de Mercedes Benz le gustó lo que yo podía ofrecerles y ya en marzo de 2002 empecé a trabajar con ellos en varios proyectos, fundamentalmente, en el diseño interior de vehículos”, cuenta el profesional.
Y agrega: “Tuve mucha participación en el diseño exterior de la parte avanzada inicial de la cupé deportiva descapotable Mercedes Benz SLK, que hoy está en la calle. Se puede decir que ahí hay gran parte de diseño cordobés”.
En ese entonces, la firma alemana tenía seis estudios radicados en distintas partes del mundo y Colombo Carbone se asentó en la sede ubicada en el norte de Italia, un lugar privilegiado y que es cuna del diseño internacional. De los casi 13 años que trabajó en la empresa, 7 lo hizo como diseñador responsable teniendo a su cargo a otros diseñadores jóvenes con quienes se abocaban al diseño de distintos modelos para la firma.
“El modelo Clase C de Mercedes Benz lo desarrollé como diseñador responsable junto con un diseñador joven de Francia”, señala.
De Córdoba al mundo
En 2014 volvió a vivir a Argentina y en Córdoba trabaja desde su estudio en distintos proyectos.
“Junto con un socio estoy trabajando en un proyecto para Boeing, para lo que es la parte ejecutiva de la empresa, en la que venden un avión que habitualmente tiene capacidad para 200 personas pero que van a ser usados por 10 o 15 personas. Generalmente, son diseños para clientes como jeques árabes o personas de gran poder adquisitivo procedentes de Rusia y China”, puntualiza el profesional cordobés.
Al respecto, cuenta que se abocan al desarrollo de propuestas para el diseño interior personalizado de un avión Boeing y esperan que alguno de los clientes de la empresa aeronáutica muestre interés por su desarrollo en particular. Paralelamente, Colombo Carbone trabaja en el desarrollo de mobiliario y dicta cursos personalizados online en los que orienta a jóvenes colegas interesados en incursionar en el diseño internacional.
“Alternamos la parte académica con el diseño de interior de aviones. Tenemos premios internacionales ganados en Venecia en 2018 y 2019 que nos permitieron posicionarnos en un campo muy difícil y en el que logramos entrar con cierta rapidez”, resalta.
Colombo Carbone cuenta que, además de enseñar a alumnos de distintos puntos del país, brinda clases a profesionales en el exterior, como por ejemplo de Suiza y de los Estados Unidos, y fundamentalmente los ayuda a potenciar sus respectivos portfolios para despertar el interés de las empresas en las que quisieran insertarse.
Además, organiza anualmente dos viajes a eventos puntuales en Europa, tales como la Semana del Diseño en Milán, que se lleva a cabo cada mes de abril, y un viaje para amantes de los automóviles y las motocicletas en mayo con visitas a las grandes industrias europeas, con la posibilidad de manejar vehículos de alta gama de última generación y de charlar con diseñadores de primera línea.
Romper paradigmas
Recientemente, la firma alemana Mercedes Benz presentó Avatar, un concept car que propone un diseño futurista, con un equipamiento interior deslumbrante que omite la inclusión del volante y con una marcada influencia en el cuidado del medioambiente, respecto de los combustibles que utiliza.
Consultado al respecto, el profesional manifiesta que las grandes marcas se encuentran constantemente pensando cómo será el futuro para poder reinventar sus modelos y mantenerse en el mercado. “Explorar el futuro no es barato pero, si las empresas no se ocupan hoy de ver con qué van a subsistir de acá a 15 o 20 años, no van a poder competir ni van a poder ser. Uno puede trabajar en el auto que va a salir en el 2024 pero también tiene que pensar en el auto que va a salir en el 2030”.
Explica que en ese prototipo sin volante se piensa en que el conductor no necesariamente tiene que dedicar el tiempo que le demanda trasladarse desde un punto a otro en su auto en el manejo de la unidad, porque pueden hacerlo por sí solas, y podrá ocupar ese tiempo en otras cuestiones de interés personal. También está contemplado cómo se valora en la actualidad el cuidado del medioambiente y las firmas son conscientes de que los chicos hoy aprenden la importancia de no arrojar un papel a la calle o de no emitir gases contaminantes y que esos niños serán quienes en el futuro elijan uno u otro automóvil, por lo que para los fabricantes es importante que tal valoración se refleje en diseños futuros.

