Por una Policía de la Provincia democrática, profesional y con status social y salarial
Esta es una carta abierta al gobernador de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti.
Señor gobernador, con el respeto que impone su investidura, me permito dirigirme a usted en referencia a la profunda crisis por la que atraviesa la Policía de la Provincia, fuerza de seguridad no militarizada, que depende de manera directa del Ejecutivo que usted preside.
Hace muchos años, y en distintos medios de comunicación, es que vengo insistiendo en referencia al desorden, las inconductas y hasta el accionar delictivo por parte de algunos agentes de la Policía de Córdoba, que fueron minando la credibilidad y la reputación de la fuerza.
En aquel momento, fueron los dramáticos sucesos vividos en el motín de la Cárcel San Martín, la gota que rebasó el vaso. Era necesario entonces ir por una Policía más profesional, democrática y con mayor status social y salarial.
Un modelo anacrónico
Pasaron muchos años y seguimos con el arcaico y fracasado modelo al que sólo se le agregan móviles y agentes. Fue y sigue siendo necesario modificar la formación de sus miembros y el esquema de funcionamiento de la fuerza.
Señor gobernador, con todo mi respeto y humildad, interpreto que las medidas tomadas recientemente están muy lejos de garantizar una Policía idónea, profesional y eficaz puesta al servicio de la ciudadanía. Córdoba debe revisar y cuestionar la “formación de su fuerza de seguridad”.
Gobernador Schiaretti, usted tiene la legitimidad que le dieron los votos, y sobrada experiencia en la administración de la Provincia, por lo tanto es el responsable directo de no volver a fracasar en la búsqueda de mejorar y modernizar la fuerza, cosa que no me cabe duda es lo que desde el Ejecutivo se pretende.
Sumar años de estudios está bien, pero no en una vetusta y costosa escuela de suboficiales y sin modificar el criterio de conducción y de función. Su fracaso es más que evidente. Es indispensable ir por una formación de carácter universitario, crear la “Carrera del Servidor Público en Seguridad”, que además es presupuestariamente menos oneroso.
Algunos países ya trabajan en una formación humanista de la Policía con fuerte conciencia y respeto por los ciudadanos y una marcada tendencia hacia la Policía de proximidad, comunitaria. Otros modelos ponen especial énfasis en agentes con conocimiento de la dinámica social en la que pueden verse inmersos.
En primera línea
Debe haber una especial capacitación para la “front line” de la Policía, puesto que en estas circunstancias se advierten niveles de discrecionalidad importantes. Los casos de Blas Correa y Joaquín Paredes son el doloroso ejemplo de esa discrecionalidad.
El futuro agente de Policía debe formarse de manera integrada, convivir con el colectivo social al que después debe servir, cuidar y proteger.
El cambio debe ser profundo, estructural, acorde a los tiempos y mirando lo que hace el mundo desarrollado.
Los modelos más exitosos en materia de seguridad ciudadana han optado por una conducción civil de la fuerza y forman a sus agentes de seguridad en carreras específicas de nivel superior.
Formación universitaria
Sigo insistiendo en la necesaria creación de la “Carrera del Agente de Seguridad”, en el ámbito académico universitario. Con una duración de cuatro o cinco años y una currícula diseñada por especialistas y académicos reconocidos en la materia. Incluso un acuerdo con las Universidades Nacionales con asiento en nuestra provincia y el Ministerio de Educación provincial sería suficiente para intentar ese cambio estructural.
La finalidad que persigue esta propuesta está direccionada a garantizar una sociedad más protegida, revalorizar el rol del agente de Policía, reconciliarlo con su comunidad, ya que la enorme mayoría de los ellos cumplen su servicio con vocación, con compromiso, poniendo en riesgo su propia vida para preservar nuestra integridad física y nuestra propiedad.
Cuestionados, desprestigiados y mal remunerados, debemos devolverles el status social, profesional y salarial que se merecen. Es responsabilidad indelegable del gobierno de la provincia que usted preside gestionar políticas públicas en esa dirección lo más urgente posible.
* Expresidenta de la Comisión
de Seguridad de la Cámara de
Diputados de la Nación.