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Policiales: Una adolescente de 13 años mató a su abuela a puñaladas tras un juego viral

El crimen de una mujer de 81 años en Cerrito, Montevideo, conmocionó a Uruguay. La principal acusada es una adolescente de 14 años que padece esquizofrenia.

 

Una adolescente de 13 años asesinó a su abuela de 81 en el barrio Cerrito de Montevideo, Uruguay, y el caso sacudió a la opinión pública por la versión que dio la menor tras el crimen: afirmó que un videojuego le había ordenado hacerlo.

El hecho ocurrió durante la tarde del domingo en una vivienda ubicada en el cruce de la avenida San Martín y Aparicio Saravia. Fue la madre de la adolescente quien llamó a la Policía después de que su hija le dijera que la abuela se había suicidado. Al llegar al domicilio, los agentes encontraron a la mujer sin signos vitales, con diez heridas de arma blanca: tres en el pecho, una en el abdomen, cuatro en el cuello, una en la cabeza y otra en la mano derecha. Junto al cuerpo había una cuchilla que había sido limpiada.

La joven cambió su declaración en varias oportunidades. Primero dijo que se estaba bañando cuando ocurrió el crimen; luego sostuvo que su abuela se había autolesionado; después afirmó que intentó ayudarla y también la hirió; y finalmente declaró que un juego en línea le había ordenado matarla. El relato presentó inconsistencias a lo largo de la investigación.

Imputación y situación judicial

La imputación, formalizada el martes, es por la presunta comisión de una infracción gravísima tipificada como homicidio especialmente agravado por el parentesco, agravado también por impulso de brutal ferocidad y por el abuso de la superioridad de las armas, en calidad de autora. El caso quedó a cargo del Departamento de Homicidios de la Dirección de Hechos Complejos.

Fuentes de la investigación señalaron que la menor es imputable porque comprende el carácter ilícito del acto que cometió, aunque remarcaron que necesita atención psiquiátrica dado que había interrumpido el tratamiento y la medicación. Fue trasladada al Hospital Pediátrico del Centro Hospitalario Pereira Rossell para ser evaluada por profesionales de la salud y, tras recibir el alta, quedó internada de forma preventiva en el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente por un plazo de 150 días.

Su celular fue secuestrado junto al arma blanca presuntamente utilizada en el crimen. La adolescente será sometida a una pericia psiquiátrica para determinar el grado de conciencia sobre sus actos.

Antecedentes de salud mental

Familiares indicaron que la menor había estado internada por esquizofrenia en un centro de salud mental, del que se retiró sin el alta médica días antes del crimen. Tras esa fuga, había quedado al cuidado de su abuela, quien fue la víctima del ataque.