El ministro de Bioagroindustria de la provincia, Sergio Busso, advirtió que el inicio de la campaña gruesa asoma con densos nubarrones en el horizonte, pero de todos modos confía en la impronta de los productores y remarca que hay algunas luces al final del túnel, como la incipiente recuperación del crédito. Pero además, advierte sobre el impacto que causó la chicharrita a muchos productores maiceros de la provincia la campaña pasada y las dudas sobre el regreso de esa plaga.
“Hay mucho temor y a eso lo vimos en el Congreso Internacional de Maíz. Que fue un evento que fue oportuno porque se discutió mucho los aspectos técnicos y se bajó mucha y buena información para dar certezas y previsibilidad. También se tocó mucho el tema clima porque es otra incertidumbre para esta próxima campaña, sumado a la incertidumbre de la economía. Hay muchos nubarrones, pero por otro lado hay muestras y exposiciones como la de Río Cuarto que reflejan que hay un ecosistema dispuesto a tomar oportunidades y seguir apostando. Eso genera y contagia optimismo.”, explicó Busso en diálogo con Tranquera Abierta.
Y agregó: “En ese sentido también empieza a sumarse el crédito; los bancos empiezan a prestarle al sector privado porque dejaron de tener la comodidad de prestarle al Estado. Entonces habrá plata para impulsar decisiones e inversiones que a lo mejor antes no estaba. El modo de valor producto que se acordó con el BICE en el caso de Córdoba y Santa Fe en el caso del tambo y que le permite al tomador del crédito devolverlo con su producción es un paso fundamental en ese sentido. Eso lo hace mucho más cómodo y previsible”, acotó.
Con respecto a “la siembra gruesa, chicharrita mediante, creo que el productor va a seguir apostando. Hay algunas señales como cuando se alquila un campo y hay 10 interesados; es parte del ADN y de la potencia que tiene el sector, aún con todas las penalizaciones y restricciones que tiene. Pensemos si hubiera hoy una decisión de anunciar que en la próxima cosecha se bajan 10 puntos de retenciones. Eso daría un horizonte y un incentivo que se sumaría a esa impronta de siempre ir para adelante”, consideró Busso.
Respecto a los nubarrones acumulados, el ministro enfatizó que quiere ser “optimista a pesar de que veo muchas dificultades, de que habrá una buena siembra de gruesa y sería algo muy bueno para el país. En el caso del maíz, en toda esta zona de Río Cuarto se va a seguir sembrando, no tengo dudas”, indicó.
Respecto a las retenciones, dado el contexto sería muy positivo que haya anuncios para el maíz...
Seguramente sería muy positivo, más allá de que alguno pueda observar que eso podría impactar negativamente en alguna cadena de valor como lechería, cerdos, feedlots o el mismo etanol. Pero también es cierto que aquel productor que solo siembra maíz quiere que le saquen el pie de encima y que lo dejen de penalizar. Hay que ir ordenando las distintas visiones e intereses. Y en eso el financiamiento va a ayudar mucho, porque alentará inversiones y va a permitir que este modelo productivo vaya hacia un escenario de incrementar la producción, porque hay que producir más. Necesitamos producir más para exportar más y generar los dólares que necesitamos. Insisto en que tenemos un horizonte de optimismo aún con todos los inconvenientes que tenemos, porque además no creo que converjan esos problemas para generar una tormenta perfecta.
Mencionó el etanol, ¿saldrá la nueva ley de biocombustibles esta vez del Congreso?
Si no sale ahora, no digo que no saldría nunca porque no hay que ser tan determinantes, pero sí que perderíamos una enorme oportunidad porque están dadas todas las condiciones. Hay bloques parlamentarios que no son hegemónicos, hay una Comisión de Agricultura que lo está tratando y seis provincias que desarrollaron una Liga de Bioenergías y a las cuales se les sumaron dos o tres más. Creo que hay un consenso importante, no por la cantidad todavía sino por la variedad de bloques parlamentarios que adhirieron a esta voluntad de construir una nueva normativa.
Tiene inclusos respaldos de sectores privados que antes no estaban...
La Ley está consensuada con los sectores privados en gran medida, más allá de detalles que siempre pueden existir, con las automotrices. Pero hay que converger en una normativa posible, a lo mejor no la ideal. Pero sí que apunte a converger con el Mercosur que debería ser el horizonte que tenemos que alcanzar. Y eso implica un enorme potencial porque por cada punto de corte de etanol que logremos aumentar será una planta como Bio4 nueva y 200 nuevos puestos de trabajo de calidad.
¿La actual ley es mala?
La actual ley fue un retroceso, una involución, una falta de respeto al sector productivo.

