¿Por qué el autocuidado es el gran aliado de la salud en esta época del año?
Cuando las “turbulencias festivas y de balances" propias del mes de diciembre empiezan a bajar su nivel de intensidad, se torna clave promover acciones que contribuyan a mitigar los efectos de tantas actividades sobre nuestro cuerpo. Y los distintos tipos de autocuidado pueden ser claves en estos tiempos
En esta época del año nuestro cuerpo acumula el cansancio de 12 meses turbulentos a lo que se le suman los últimos 30 días de cierre de actividades, balances y festejos. Todo ello repercute a nivel individual y promover acciones de autocuidado se torna clave al momento de mitigar los efectos en nuestra salud.
Los especialistas conciben al autocuidado como una dimensión central del cuidado de la salud, es decir, la capacidad que poseen las personas para promover la salud, prevenir enfermedades y afrontarlas con los mejores recursos disponibles. Y el autocuidado se torna fundamental en esta época del año en la que el cuerpo acumula un sinnúmero de fiestas, celebraciones y tensiones por los balances anuales.
Consultada por Salud & Ciencia, la licenciada en Psicología Claudia Simonini (MP 1512 - ME.C.461 - ME.S.581), subsecretaria de Salud Mental del Gobierno de Córdoba, explicó que existen diferentes tipos de autocuidado entre los que destacó el autocuidado físico, interpersonal y emocional.
Simonini, quien además es coordinadora de los programas CuidarNos y de Prevención de Suicidio, precisó que el autocuidado físico implica tratar de sostener horarios de sueño y descanso, hábitos de alimentación, cuidado de la higiene personal y actividad física, y que en torno a ello, es importante respetar rutinas y disfrutar del tiempo libre.
“El autocuidado físico es el que deberíamos tener en cuenta todo el año y aún más en esta época, tratando de no comer en exceso, beber alcohol con moderación y consumir mucha agua. También es importante no alterar demasiado la rutina y tratar de respetarla como en el resto del año”, señaló la profesional.
El segundo tipo de autocuidado es el cuidado interpersonal, que implica la reunión con personas significativas, los vínculos afectivos y la oportunidad para encontrarse. Esto ayuda a sentirse en compañía y sostén con otros, reforzar lazos sociales y redes de apoyo. También aquí puede hablarse del autocuidado espiritual, y en este período puede ser una oportunidad para fortalecer creencias y valores, e intentar comprender y promover el respeto hacia los otros.
“Es importante poder entender y respetar que hay pensamientos, ideologías y creencias diferentes, y que el otro es alguien distinto a uno. Porque a veces creemos que los demás piensan, sienten y actúan igual que nosotros, aunque nos la pasemos diciendo: ‘sé que somos distintos’. Y es importante poder respetar el pensamiento de los otros también, aunque por ahí sean incompatibles con los de uno, y saber que estamos reuniéndonos por un rato, por un encuentro, por uno o dos días, y después cada uno vuelve a su vida. Entonces, ¿cuál es el sentido de iniciar un conflicto o desatar una fricción?”, se preguntó Simonin. Y concluyó: “Por eso creo que es válido que respetemos nuestros pensamientos y nuestro sentir y, en consecuencia, respetar las emociones que aparecen, pero también hay que hacer lo mismo con el que tenemos enfrente”.
Por último, el autocuidado emocional, que implica el aprender a relacionarnos con nuestras emociones y con la de los demás, el permitirnos sentir y hablar es el primer paso para aprender a gestionarlas. Es importante aceptar los pensamientos y emociones que se presenten sobre todo en época de fiestas y celebraciones.
Con respecto al cuidado a otros, se debe tener en cuenta que en estas fechas es más frecuente el consumo de alcohol; y en este sentido, se recomienda beber con responsabilidad, promover la hidratación con agua o jugos naturales durante los encuentros y evitar que niños y niñas prueben el alcohol.
-¿A qué síntomas debemos estar atentos?
- La irritabilidad y la intolerancia a todo, que no es la habitual. Porque uno se da cuenta de qué algo le pasa porque no tolera casi nada. También hay que estar atento al insomnio, o bien, la otra cara de la misma moneda: la somnolencia. O a si todo lo que comemos nos cae mal o si vivimos con dolor de cabeza, fatiga intensa, entre otros. Esos son todos indicadores de que no damos más, y ahí hay que operar, y el operar en estos casos es dormir y bajar un cambio en las actividades. La licencia que nosotros no nos tomemos por el cansancio, el cuerpo se la toma, y se la toma enfermándose, con lo cual igual frenás, pero mal.
-¿Qué tipo de hábitos pueden contribuir a mitigar estas turbulencias?
-Como dijimos antes, respetar el tiempo de descanso. Evitar excesos y realizar cualquier actividad física, la que más le guste a cada quien, y si puede ser el aire libre, mejor. El consejo es que hay formas de divertirse, de pasarla muy bien, de compartir con las personas que queremos, sin necesidad de tener que pagar consecuencias malas para nosotros y para quienes nos quieren. Entonces hay formas de hacerlo divertido con mucho afecto y sin necesidad de excesos, ni de exponernos a riesgos innecesarios.