En la Cámara Segunda del Crimen de la ciudad acaban de recibir una demanda por daños y perjuicios contra un hombre que está acusado de haber perjudicado a su expareja a través de una publicación apócrifa.
Según informó a Puntal el abogado querellante, Lautaro Arcuri, esa persona se habría contactado con el sitio web de avisos gratuitos para incluir allí la oferta de servicios sexuales, a nombre de su exmujer.
El engaño salió a la luz cuando ella empezó a recibir en su teléfono celular mensajes y llamadas de hombres que querían contactarla para mantener relaciones.
No le tomaban la denuncia
“En mayo del año pasado, un hombre publicó un aviso de índole sexual en una conocida página web, a nombre de su expareja, lo que originó su deshonra y descrédito. A su vez, la señora se anotició del suceso por los repentinos mensajes y llamadas que durante largo tiempo invadieron su teléfono celular”, señaló el letrado que ayer concurrió a los Tribunales para conocer la marcha de la demanda.
Cuando la mujer se presentó a la Policía a radicar la denuncia, no habría tenido eco. “No quisieron tomarle la denuncia”, dijo su abogado.
Por eso se presentó a la Cámara Segunda del Crimen y radicó una querella por injurias, un delito que está contenido en el artículo 110 del Código Penal y que prevé una multa de caracter económico.
Daños y perjuicios
En el caso particular, además de la multa, la denunciante pidió una reparación por los daños y perjuicios ocasionados.
“Se trata de una búsqueda ejemplar para contrarrestar la liberalidad de las redes sociales y los delitos informáticos”, comentó el letrado sin abandonar su lenguaje jurídico.
Por las características del delito que se habría plasmado a través de la página Locanto.com, un sitio de avisos gratuitos, gran parte del material probatorio consiste en capturas de pantallas del teléfono celular de la denunciante, así como también del sitio web.
A través de esas capturas, la mujer busca acreditar la catarata de mensajes y llamadas que estuvo recibiendo durante largo tiempo, al igaul que el contenido de alto voltaje del aviso clasificado.
¿Cómo se llegó a la pista de su expareja? Arcuri mencionó que a través del área Delitos Informáticos de la Policía se determinó el IP de la computadora de donde se originó el aviso perjudicial.
El IP es el código de identificación de una computadora. Así fue como se llegó a determinar que la pc pertenecía a un familiar del exesposo de la denunciante. En otras palabras, la computadora estaría ubicada en el mismo domicilio en que vive la persona demandada.
Arcuri mencionó que además de este episodio, la persona denunciada ya había protagonizado con anterioridad otros hechos “moralmente violentos”.
Por ejemplo, señaló que en una ocasión fue sorprendido por la mujer cuando la espiaba a través de la puerta de su domicilio.