Sin Precios Justos, almacenes se quejan de que la botella de aceite llega a $ 1.100
El comercio de cercanía advierte que la regulación de precios terminó por crear un abismo con respecto a los supermercados, como es el caso de un artículo de primera necesidad como el aceite comestible. Mientras que las grandes superficies venden la botella de litro y medio a 435 pesos en el marco del programa Precios Justos, los comercios barriales aplican tarifa plena, por lo que el mismo producto supera los mil pesos en la venta al público. Desde el sector, señalan que, al quedar afuera del acuerdo, las alimenticias les aplican tarifa plena con fuertes aumentos, y no les queda otra más que ajustar hacia arriba.
Adrián Morales, de la Cámara de Almaceneros de Río Cuarto, señaló que la brecha con los súper e hipermercados se multiplica. En su opinión, el problema es que el plan oficial de regulación de precios les da a las grandes cadenas una herramienta más que engorda su ventaja, mientras que a los comercios de barrio no les queda más que aplicar los aumentos como vienen de los proveedores.
“Descalzados”
"Los almacenes estamos descalzados respecto de los supermercados en el precio de algunos productos básicos, como es el caso del aceite”, manifestó un preocupado Morales.
Y agregó: “Estamos lejos y nos cuesta mucho competir. A un aceite de primera marca de litro y medio tenemos que venderlo al público a 1.100 pesos, y la gente no lo lleva. O creen que uno tiene los precios muy altos", señaló.
En el mismo sentido, consideró que este desfasaje de precios es una verdadera traba, sobre todo para ganar nuevos clientes. "Es un freno y afecta mucho", dijo. Seguramente, también es un dolor de cabeza para mantener la clientela.
Además, acotó que las distorsiones que se dan en el mercado son tales que hay diferencias enormes entre las distintas marcas de aceite, que llegan a costar hasta el 60 por ciento de lo que vale el producto de la marca líder”.
"El problema es con los grandes formadores de precios, que son los productores. Algunos de ellos no quieren vender en el país y hacen todo lo posible para exportar toda su producción, aunque tienen que vender en el mercado interno porque los obligan", aseguró Morales.
Otros rubros similares
Indicó que no es el único rubro donde se da este fenómeno. Pasa algo similar con el de las gaseosas, donde los comercios minoristas también quedaron muy arriba de los precios de los supermercados. Sin embargo, la principal diferencia es que éstas no califican como productos de primera necesidad.
En contrapartida, el comerciante indicó que otros artículos esenciales, como yerba y azúcar, por ejemplo, presentan otra realidad y siguen ritmo general de aumento de precios.
En cuanto a la generalidad de los aumentos, Morales indicó que siguen llegando listas actualizadas de todos los proveedores, todas las semanas. En tal sentido, detalló que Arcor subió un 4 por ciento todos sus artículos: "Hubo varias idas y vueltas, pero al final la Secretaría de Comercio autorizó ese porcentaje para todo el mes", señaló el comerciante.
Morales indicó, por otro lado, que se nota cada vez más el desfasaje entre los ingresos de los consumidores y los precios, que -dijo- son generalizados y no se han frenado.
Cambio en el consumo
Frente a este escenario, aseguró que el comportamiento mayoritario sigue siendo la retracción del consumo, en distintas variantes. "La gente compra cada vez menos, o baja la calidad de los productos que lleva, para que le rinda la plata", explicó.
En otro plano, sostuvo que los números que hablan de una desaceleración de la inflación en la canasta básica de alimentos se explica por el impacto en las mediciones del programa Precios Justos, de la Secretaría de Comercio Interior.
No obstante, planteó que los relevamientos que se dieron a conocer en estos días no terminan de reflejar cabalmente la realidad del costo de vida. En tal sentido, argumentó que el programa solo alcanza a un segmento del mercado, el de los súper e hiper, pero deja afuera a un sector muy importante como el comercio de cercanía.
Aseguró que la inclusión de esta canasta de productos a precios protegidos, que a su criterio no es representativa porque está disponible únicamente en las grandes superficies comerciales, hace bajar los indicadores de aumentos de precios de manera "artificial".
"Ni siquiera los minoristas de Córdoba capital tienen el programa Precios Justos", graficó.
Por otro lado, el presidente de la Cámara de Almacaneros local recordó que, históricamente, los programas de regulación de precios de la Secretaría de Comercio de la Nación nunca llegaron a los almacenes del interior del país.