Las cosas inexplicables de la inflación
El presidente de la Nación, Alberto Fernández, admitió anoche que la inflación es una de sus principales preocupaciones, al tiempo que sorprendió al considerarla “inexplicable”.
Lo hizo durante un reportaje en el canal C5N en el que además se explayó sobre la situación de la deuda y los acuerdos pendientes con el Club de París y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Lo cierto es que la evolución de los precios es sin dudas una problemática central para los argentinos, que la ubican al tope de sus preocupaciones. Y no es para menos después del cierre de 2020 y el comienzo de 2021, sumado a 2018 y 2019. Es un período de 41 meses en los que los ingresos de la población, en términos generales, perdieron contra los precios. Eso no fue gratis: el deterioro del poder adquisitivo es formidable y el ajuste en los hogares y el endeudamiento caminan tan rápido como los precios.
El Indec acaba de publicar su dato de abril que volvió a sorprender por ubicarse otra vez por encima del 4% mensual. Ya venía marzo de mostrar un registro elevado de 4,8%, pero como el tercer mes del año suele tener un comportamiento algo más caliente que sus vecinos febrero y abril, había alguna expectativa de que la cifra fuese menor. Sin embargo, el proceso inflacionario continúa a buen ritmo.
Y hay aquí al menos un par de observaciones a tener en cuenta. Cuando se analiza el último reporte del Indec se ve que el rubro que lidera los incrementos en términos inteanuales es Vestimenta y Calzado, con más del 79% de suba anual. Claramente buena parte de la población quedó lejos de poder cubrir el mismo gasto en ese rubro que hacía un año. Hoy difícilmente el dinero le alcance para mantener en cantidad y calidad aquellas compras para vestirse.
Y cuando se analizan los precios que están bajo algún control del Gobierno y los que no, hay diferencias abismales. Es decir, todo lo que no tiene presión de fiscalizaciones, acuerdos y congelamientos sube muy por encima del promedio anual del 46,4%.
¿Cuáles fueron los rubros que perforaron esa media? Ya se dijo que el que lideró fue prendas de vestir, pero en segundo lugar se ubicó Transporte, con el 52,6%y muy cerca, Equipamiento y mantenimiento del Hogar, con el 52%. Un peldaño más atrás, Recreación y Cultura, 50%. Y por último, el que también estuvo en la mitad superior de la tabla fue Alimentos y Bebidas, el más sensible de los rubros. Es que es el responsable de conformar la canasta que termina marcando la línea de pobreza e indigencia en el país, y a la velocidad que sube esa línea cada vez más argentinos quedan por debajo, mientras que los que ya se ubicaban en esa posición la ven cada vez más lejana. Hay un doble proceso allí que despierta preocupación porque hay una profundización de la pobreza sin pausa.
En el último año el asado aumentó 96%, la yerba un 55,8%, el filet de merluza un 52,5% y el pollo un 51%. Más atrás, según Indec, el aceite subió 47% y el pan, 41%
Qué impulsa a los precios a esta velocidad es tal vez la mayor discusión del momento. Desde el Gobierno se ensayaron algunas respuestas como cuando se apuntó al valor de las commodities y se culpó a la cotización de la soja, el maíz y el trigo como motores de los precios internos.
Sin embargo, como se observó, entre los rubros que más aumentan están las prendas de vestir, el transporte y equipamiento y mantenimiento del hogar. Si bien en una escala de relevancia para el contexto actual pueden ser secundarios frente a los alimentos, sirven para reflejar que lo que hay es mucho más que un incremento de granos. Hay un comportamiento generalizado de los precios de la economía que no podrían explicarse de ninguna manera por lo que ocurre en la pizarra de Chicago, que por otra parte, hasta podría traer buenas noticias para Argentina. Es que esa suba está aportando al menos 10 mil millones de dólares extras en exportaciones, lo que permitiría tranquilizar el frente cambiario, incrementar los niveles de actividad y hasta recortar las necesidades de emisión, que siempre ayudan a alimentar el proceso inflacionario en marcha. Finalmente, por esto último, más que un problema podría convertirse en un remedio.
Pero al interior del Gobierno parece que hay más de una postura en este sentido. De hecho hay un ala que claramente apunta a justificar todo con las commodities, como es la que encabeza la secretaria de Comercio Interior, Paula Español. Y en ese sentido se escucharon voces que hicieron ruido en las últimas horas. El propio Andrés “el Cuervo” Larroque pidió ayer “prestar suma atención a los precios para cumplir con el contrato electoral”. Y hasta el periodista afín al Gobierno Diego Brancatelli cuestionó al Presidente por permitir un nuevo aumento de los combustibles. Más allá de la relevancia de Brancatelli, muchos creen que su voz representa a algunos sectores internos de la coalición. Y además, la observación incomoda claramente a determinados espacios del Gobierno que habilitaron otra vez a YPF para que suba otro 5% los combustibles que en lo que va del año tuvieron un alza del 34%, el doble que la inflación.Y se sabe, cuando se mueven las pizarras de las estaciones de servicio, se mueven muchos bienes y servicios de la economía.
Como agravantes de la inflación hay dos elementos a no perder de vista: que el dólar está decididamente planchado y avanza a ritmo mucho más lento que el promedio de precios; y las tarifas aún se discuten puertas adentro de la Casa Rosada. Hay en esos dos elementos, inflación a futuro.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal