Nacionales
Preocupa el posible uso del Ejército para reprimir las protestas sociales
Organizaciones locales se manifestaron en el centro en contra del decreto de Mauricio Macri. Indicaron que no están en contra de las Fuerzas Armadas, pero que deben intervenir ante amenazas exteriores
En respuesta al decreto del presidente Mauricio Macri que busca la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos de seguridad interna, organizaciones de derechos humanos locales se manifestaron en el centro de la ciudad con preocupación por una posible utilización del Ejército para la represión de protestas sociales.
Desde las agrupaciones se indicó que, si bien la posición no es en contra del funcionamiento de las Fuerzas Armadas, la situación de crisis por la que atraviesa el país puede derivar en una represión ante el reclamo de la ciudadanía. Se cuestionó, además, el procedimiento de Presidencia de la Nación, en un decreto que se consideró anticonstitucional.
En diálogo con PUNTAL, Martín Capa, del Foro por la Libertad y la Democracia, señaló: “Nos preocupa que en el marco de políticas de ajuste y estigmatización de movimientos sociales, luchas feministas y del pueblo mapuche, se firme este decreto sin la discusión en las cámaras que corresponde tamaña decisión”.
En tanto, señaló que esta medida tomada por Macri “obedece a que el gobierno nacional realmente se encuentra acorralado por su propio mérito en cuestiones económicas, y se prepara a reprimir en su fracaso en propuestas que dio al pueblo”.
El conjunto de organizaciones sociales, de derechos humanos y sindicatos llamó a esta manifestación para expresar su repudio y convocaron, para el 1º de agosto, a una marcha en conmemoración al crimen de Santiago Maldonado.
- ¿Se trata de un decreto que se realizó de un modo anticonstitucional?
- Sí, viola de plano la Constitución Nacional, porque las Fuerzas Armadas están establecidas para la defensa y no la seguridad. Solamente deben actuar en casos en los que peligre la soberanía nacional ante una amenaza de un Estado exterior. En tanto, las fuerzas de seguridad, entre las que están Gendarmería, Policía Federal y la Provincial, con sus respectivas divisiones, tienen una formación específica para hacerlo.
Capa señaló que, si se toman como ejemplo los casos de México y Colombia, donde se utilizó al Ejército para la seguridad interior, “las consecuencias han sido desastrosas”, sostuvo y consideró que es un “experimento”, que tiene como objetivo “preparar a las fuerzas para reprimir los movimientos sociales”.
Por otra parte, aclaró que la manifestación no es en contra de las Fuerzas Armadas y destacó: “Pedimos por un Ejército que tenga la capacitación y el sueldo que se merecen, que estén al servicio del pueblo y sean parte de este pueblo”.
- Hay un gran sector de la ciudadanía que acepta la intervención de las Fuerzas Armadas con la excusa de la inseguridad, ¿observan esta situación?
- Creemos que responde a una parte de la estrategia, que es la misma que se utilizó en el terrorismo de Estado en Argentina y en toda América con el “Plan Cóndor”, con la creación de un enemigo interno y la lucha contra la subversión. Es una estrategia que saben usar y ha prendido en la sociedad, con la creación de esa sensación de inseguridad, para que la gente pida acción en contra la pérdida de su libertad. Son estrategias comunicacionales que van de la mano con estas definiciones políticas.
Un plan con represión
Por su parte, Mirta Aromataris, responsable del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional, consideró fundamental la participación de toda la ciudadanía ante un “atropello” del Ejecutivo Nacional.
“Tenemos el antecedente de la última dictadura que nos ha dejado marcas a todos los argentinos y sabemos que con las Fuerzas Armadas en la calle lo único que se genera es violencia”, indicó Aromataris. En este sentido, destacó que desde 2016 se observa “un plan que no cierra sin represión, esa es su intención”.
Consideró que este decreto está unido a un contexto crítico en el que “ahora vienen por el agua, el petróleo y el litio, ligado con la instalación de bases norteamericanas en el norte y el sur de Argentina, al igual que en otros países de América Latina”.
La directora del Observatorio calificó como “gravísima” la situación actual y consideró que “si la gente no toma conciencia de esto estamos en un grave problema”. En este sentido, planteó como clave el compromiso de toda la ciudadanía a manifestarse en contra del decreto, “más allá de lo que Macri haya firmado, debemos seguir manifestando nuestra oposición, porque es la única manera que tenemos de defender nuestros derechos”, sostuvo Aromataris.
- Con la excusa de la necesidad de más seguridad, ¿se abre la puerta a una represión en las manifestaciones por el contexto económico crítico?
- Sin lugar a dudas, es lo que manifestamos en el documento que elaboramos desde el Observatorio hace 20 días, está muy crítica la situación de la seguridad. “La seguridad ¿para qué? ¿Para quién?”, era el título del documento, en el que hablamos sobre la necesidad de reprimir ante el peligro de las reacciones sociales. Sabemos que cuando la gente tiene hambre, sale a la calle desesperada. Esto les garantizaría, por lo tanto, orden.
Desde las agrupaciones se indicó que, si bien la posición no es en contra del funcionamiento de las Fuerzas Armadas, la situación de crisis por la que atraviesa el país puede derivar en una represión ante el reclamo de la ciudadanía. Se cuestionó, además, el procedimiento de Presidencia de la Nación, en un decreto que se consideró anticonstitucional.
En diálogo con PUNTAL, Martín Capa, del Foro por la Libertad y la Democracia, señaló: “Nos preocupa que en el marco de políticas de ajuste y estigmatización de movimientos sociales, luchas feministas y del pueblo mapuche, se firme este decreto sin la discusión en las cámaras que corresponde tamaña decisión”.
En tanto, señaló que esta medida tomada por Macri “obedece a que el gobierno nacional realmente se encuentra acorralado por su propio mérito en cuestiones económicas, y se prepara a reprimir en su fracaso en propuestas que dio al pueblo”.
El conjunto de organizaciones sociales, de derechos humanos y sindicatos llamó a esta manifestación para expresar su repudio y convocaron, para el 1º de agosto, a una marcha en conmemoración al crimen de Santiago Maldonado.
- ¿Se trata de un decreto que se realizó de un modo anticonstitucional?
- Sí, viola de plano la Constitución Nacional, porque las Fuerzas Armadas están establecidas para la defensa y no la seguridad. Solamente deben actuar en casos en los que peligre la soberanía nacional ante una amenaza de un Estado exterior. En tanto, las fuerzas de seguridad, entre las que están Gendarmería, Policía Federal y la Provincial, con sus respectivas divisiones, tienen una formación específica para hacerlo.
Capa señaló que, si se toman como ejemplo los casos de México y Colombia, donde se utilizó al Ejército para la seguridad interior, “las consecuencias han sido desastrosas”, sostuvo y consideró que es un “experimento”, que tiene como objetivo “preparar a las fuerzas para reprimir los movimientos sociales”.
Por otra parte, aclaró que la manifestación no es en contra de las Fuerzas Armadas y destacó: “Pedimos por un Ejército que tenga la capacitación y el sueldo que se merecen, que estén al servicio del pueblo y sean parte de este pueblo”.
- Hay un gran sector de la ciudadanía que acepta la intervención de las Fuerzas Armadas con la excusa de la inseguridad, ¿observan esta situación?
- Creemos que responde a una parte de la estrategia, que es la misma que se utilizó en el terrorismo de Estado en Argentina y en toda América con el “Plan Cóndor”, con la creación de un enemigo interno y la lucha contra la subversión. Es una estrategia que saben usar y ha prendido en la sociedad, con la creación de esa sensación de inseguridad, para que la gente pida acción en contra la pérdida de su libertad. Son estrategias comunicacionales que van de la mano con estas definiciones políticas.
Un plan con represión
Por su parte, Mirta Aromataris, responsable del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional, consideró fundamental la participación de toda la ciudadanía ante un “atropello” del Ejecutivo Nacional.
“Tenemos el antecedente de la última dictadura que nos ha dejado marcas a todos los argentinos y sabemos que con las Fuerzas Armadas en la calle lo único que se genera es violencia”, indicó Aromataris. En este sentido, destacó que desde 2016 se observa “un plan que no cierra sin represión, esa es su intención”.
Consideró que este decreto está unido a un contexto crítico en el que “ahora vienen por el agua, el petróleo y el litio, ligado con la instalación de bases norteamericanas en el norte y el sur de Argentina, al igual que en otros países de América Latina”.
La directora del Observatorio calificó como “gravísima” la situación actual y consideró que “si la gente no toma conciencia de esto estamos en un grave problema”. En este sentido, planteó como clave el compromiso de toda la ciudadanía a manifestarse en contra del decreto, “más allá de lo que Macri haya firmado, debemos seguir manifestando nuestra oposición, porque es la única manera que tenemos de defender nuestros derechos”, sostuvo Aromataris.
- Con la excusa de la necesidad de más seguridad, ¿se abre la puerta a una represión en las manifestaciones por el contexto económico crítico?
- Sin lugar a dudas, es lo que manifestamos en el documento que elaboramos desde el Observatorio hace 20 días, está muy crítica la situación de la seguridad. “La seguridad ¿para qué? ¿Para quién?”, era el título del documento, en el que hablamos sobre la necesidad de reprimir ante el peligro de las reacciones sociales. Sabemos que cuando la gente tiene hambre, sale a la calle desesperada. Esto les garantizaría, por lo tanto, orden.