Milei aterrizó en el Aeropuerto de Ezeiza poco después de la 1:30 a.m. y se dirigió a la Quinta de Olivos, donde retomará sus funciones. Durante su estadía en Roma, el presidente se refirió a las crecientes diferencias con Villarruel, especialmente luego de la expulsión del senador Edgardo Kueider, actualmente detenido en Paraguay.
Por otro lado, el conflicto con Villarruel se ha intensificado por el apoyo de sectores libertarios a la vicepresidenta, especialmente a través de un comunicado del “Partido Moderado”, liderado por Walter Eiguren Hernández, quien también ha respaldado a Francisco Paoltroni, cercano a Villarruel. La propia vicepresidenta negó cualquier vinculación con estos movimientos paralelos y reafirmó su lealtad al espacio de gobierno encabezado por Milei.
En este clima de incertidumbre, Milei deberá definir si convoca a sesiones extraordinarias en el Congreso o si, debido a la falta de consensos, el recinto permanecerá inactivo durante el verano. También se espera que el presidente resuelva el futuro de la banca de Kueider, cuya expulsión está siendo judicializada, y si se designan a nuevos jueces para la Corte Suprema, como Lijo y García Mansilla, quienes aún no cuentan con el apoyo suficiente en el Senado.